Hace ya más de 27 años, un gitano apasionado por el flamenco y la cultura, José Ramón Jiménez Amaya, entonces presidente de la Asociación Camelamos Adiquerar, tuvo una idea que acabaría convirtiéndose en un sueño hecho realidad: organizar un Concurso de Cante Flamenco en San Sebastián. José Ramón echaba de menos el flamenco en una ciudad con una gran tradición musical, pero en la que este arte todavía no tenía el espacio y el reconocimiento que merecía. Por eso, decidió ponerse manos a la obra y comenzó a trabajar junto al ayuntamiento de Donostia para impulsar el concurso. Los comienzos no fueron nada fáciles. Tuvo que enfrentarse a muchos prejuicios y estereotipos que asociaban el flamenco con el franquismo, dejando a un lado su verdadera esencia, su historia y su enorme riqueza cultural. Pero José Ramón no se rindió. Con una lucha incansable, mucho esfuerzo y una profunda pasión por el flamenco, trabajó para derribar esas ideas equivocadas y conseguir que Donostia descubriera y amara el cante flamenco. Y lo consiguió. José Ramón organizó diez ediciones del concurso. Su vida se apagó el mismo día en que se celebraba una de ellas, haciendo que su despedida estuviera ligada a aquello que más amaba. Se fue con la satisfacción de haber visto cumplido su sueño y de haber sembrado una semilla que, con el tiempo, no ha dejado de crecer. Tras su fallecimiento, su hijo – el que suscribe estas letras – tomó el relevo y continuó con orgullo el legado de su padre. Desde entonces, he estado al frente de la organización de otras quince ediciones, dedicando tiempo, esfuerzo y cariño a mantener vivo aquel proyecto que nació de la ilusión de un hombre por acercar el flamenco a su ciudad. Hoy, contemplar cómo ha crecido y evolucionado el concurso es motivo de un enorme orgullo. Lo que comenzó como un gran reto se ha convertido en una cita consolidada, con numerosos aficionados al flamenco y un público que ha sabido reconocer el valor de este arte. El Concurso de Cante Flamenco de la Ciudad de San Sebastián es ya una iniciativa muy querida, reconocida e imprescindible para la ciudadanía. Este año celebramos su 25.ª edición, una ocasión muy especial para recordar a quienes hicieron posible este sueño, agradecer a todas las personas que han contribuido a mantenerlo vivo y, sobre todo, rendir homenaje a José Ramón Jiménez Amaya, el hombre que creyó que el flamenco también tenía un lugar en Donostia y que, con su esfuerzo y su pasión, consiguió hacerlo realidad. Juan Carlos Jiménez, Pte. Camelamos Adiquerar