Estevez & Paños conquistan Suma Flamenca de Madrid con ‘Doncellas’, una celebración del flamenco y de la guitarra de Ramón Montoya
Una guitarra, nueve bailaores y bailarines y un viaje fascinante por la memoria del flamenco. La compañía de Rafael Estévez y Valeriano Paños firma un espectáculo lleno de matices, movimiento y personalidad que ha triunfado en la Suma Flamenca de Madrid.
Solo una guitarra y nueve bailaores y bailarines bastaron para llenar el escenario de flamenco, historia y emoción. Así se presenta «Doncellas [juerga permanente]», la propuesta de Rafael Estévez y Valeriano Paños, que nos invita a realizar un largo recorrido artístico y temporal por una de las épocas doradas del flamenco, tomando como eje central la figura de don Ramón Montoya, el guitarrista que revolucionó la manera de entender y tocar este instrumento.
Estévez y Paños tienen muy claro qué quieren representar: una juerga flamenca protagonizada por algunos de los grandes artistas de otra época, recuperados para el presente con una sorprendente naturalidad. Para ello recurren a grabaciones históricas que, gracias a un extraordinario trabajo de digitalización, parecen cobrar vida ante nuestros ojos y oídos como si hubieran sido realizadas ayer.
El espectáculo arranca con Manuel Vallejo, acompañado por una propuesta musical a compás, aunque con una inesperada presencia electrónica. Una combinación que, a priori, podría parecer difícil de imaginar, pero que sobre el escenario funciona con personalidad y atrevimiento.
Después llegan otras figuras imprescindibles de la historia del cante: Manuel Torres, La Niña de los Peines y el gran maestro D. Antonio Chacón. Con este último, la propuesta se permite incluso un guiño humorístico al recrear la venta de caramelos para suavizar la garganta, como si de un antiguo anuncio radiofónico se tratara. Son detalles que aportan frescura, cercanía y un inteligente sentido del humor a la representación.
Estrenado el 24 de febrero de 2026 en el Festival de Jerez, «Doncellas [juerga permanente]» ha sido distinguido con el Premio a Mejor Intérprete Musical y el Premio de la Cátedra de Flamencología de Jerez, reconocimientos que avalan la calidad de una creación en la que música, danza y memoria se funden con una naturalidad extraordinaria.
El movimiento es una constante durante toda la representación. Los cambios de posiciones y las transiciones escénicas se resuelven con gran ingenio, teniendo como elemento fundamental nueve sillas que adquieren un protagonismo especial en la construcción de los distintos espacios y situaciones. Una escenografía sencilla, pero eficaz, que demuestra que no hacen falta grandes artificios para conseguir una propuesta visualmente atractiva.
Entre los momentos más expresivos destaca el baile de Rafael Estévez, que nos regala pinceladas de grandes maestros y evoca, entre otras referencias, la figura de Enrique El Cojo. Un recuerdo que emociona y que nos permite apreciar cómo la memoria de los grandes bailaores sigue viva en quienes conocen y respetan profundamente la tradición.
Y si el baile ocupa un lugar protagonista, no menos importante es la guitarra de Alejandro Hurtado, que brilla con luz propia en medio de la oscuridad que envuelve buena parte de los números. Su limpieza, precisión y sensibilidad guitarrística nos acercan a la dimensión artística de Ramón Montoya y nos ayudan a comprender por qué fue una figura revolucionaria en la evolución de la guitarra flamenca.
Junto a ellos, José Alarcón, Jesús Bergel, Pol Martínez, Manuel Montes, Jorge Morera, Jesús Perona y Joel Vargas completan un elenco que mantiene la intensidad y el dinamismo de la propuesta hasta un final celebrado por un público que terminó puesto en pie.
Con un aforo rozando el lleno absoluto, la compañía de Estevez & Paños ha conseguido conquistar al público madrileño en la Suma Flamenca. Una nueva demostración de que el flamenco, cuando se conoce, se respeta y se recrea desde el talento y la creatividad, es capaz de mirar al pasado sin dejar de avanzar hacia el futuro.
Cuatro noches de baile flamenco, cuatro propuestas y cuatro maneras diferentes de acercarnos a un arte que nunca deja de sorprendernos.
¡Qué grande es el flamenco!
Juan José Gil Sánchez para Flama
*Fotografía del estreno de la obra en el Festival de Jerez



