Antonio Rey clausura con su magia el Festival Flamenco de Huelva 2025
Una noche de magia y pasión en el corazón del flamenco, Antonio Rey fue más Rey que nunca en la clausura del Festival Flamenco de Huelva 2025 en el Gran Teatro. En una velada llena de emoción y autenticidad, el escenario se convirtió en un espacio donde la música flamenca se manifestó en toda su plenitud, mostrando la riqueza y diversidad de esta tradición que sigue evolucionando con cada generación.
La noche comenzó con una delicada interpretación de Taranta con un solo de guitarra, donde las cuerdas susurraban historias ancestrales, envolviendo al público en un ambiente de abstracción y respeto por la raíz del género. La guitarra, protagonista en su pureza, nos invitó a un viaje sensorial que preparó el escenario para lo que vendría. Llegó el tema Mi Rey, una rumba vibrante y pegadiza que contagió a todos con su ritmo fresco. La flauta travesera, el bajo y la percusión jugaron con la guitarra, repitiendo ritmos y creando un diálogo musical lleno de alegría y complicidad. La energía se sintió en cada nota, en cada compás, invitando a los asistentes a dejarse llevar por esa frescura contagiosa.
A continuación, unas Alegrías que mostraron el carácter gracioso y saleroso de “cai” donde la chispa flamenca se hizo presente. Lel turno era para las Bulerías tituladas “Historias de un flamenco”, donde la cantaora y hermana Mara Rey se sumó al escenario. La interacción entre ella y los músicos fue pura magia, creando un ambiente de complicidad y pasión. Tras el “bullicio” llegó la calma, Antonio interpretó una minera titulada Calma, dedicada con amor a sus hijos Antonio y María. La sensibilidad en cada nota transmitió un profundo amor y mucha dulzura, haciendo que el público sintiera esa conexión especial entre padre e hijos. Luego, vino un tema llamado “paseando”, un hermoso paseo a tres guitarras, incluyendo la de su padre, se tejió una interacción entre las guitarras con un diálogo vivo, una muestra de la tradición familiar y la creatividad que fluye en cada cuerda.
Los Tangos con Mara Rey y Jesús Méndez al cante elevaron aún más la noche, con una letra reivindicativa que clamaba por la libertad, arrancando un sonoro aplauso del público. La fuerza del mensaje y el compás impecable hicieron vibrar a todos los presentes. El momento cumbre de la noche se produjo tras los tangos con el tema Nuevo Horizonte, donde Antonio presentó a cada músico en un momento de improvisación y virtuosismo. Cada músico realizó un solo con su instrumento lo que fue una muestra de genialidad, “jugaban” como niños en un parque, creando una atmósfera envolvente y llena de creatividad. La noche concluyó con unas bulerías llamadas Spain y un final de fiesta por bulerías, sin micrófonos donde Jesús Méndez nos dejó boquiabiertos con letras de su tierra y Mara Rey se marcó un baile espontáneo lleno de arte, salvaje como es su arte, por lo que nos regalaron un pedacito de esa tierra bendita llamada Jerez de la Frontera, dejando en el aire la magia del flamenco en su máxima expresión.
Antonio Rey nos dio una cátedra donde sus palabras se convierten en notas, sus frases en melodías mágicas. Esa guitarra parece que posee vida propia y utiliza a Antonio Rey para transmitir la esencia del flamenco.
EL teatro en pie, el público entregado, impresionado y como es habitual en Huelva cuando algo gusta se hace al compás de Huelva, Huelva… Creo que necesitaremos varios días para asimilar lo allí vivido.
Pedro Limón para Flama
Fotografías ayuntamiento de Huelva







