‘Territorio Jerez’, la solera de Veranea en la Bodega en el Festival Tío Pepe
El pasado 11 de agosto tuvo lugar el espectáculo ‘Territorio Jerez’ dentro de la programación del ciclo Veranea en la Bodega – Solera y Compás – Festival Tío Pepe. Manuel Monje se viene destacando hace un par de años como una promesa del cante (recibió el premio Artista Revelación en el Festival de Jerez 2024); y es sorprendente el manejo escénico que éste -más que joven artista- logra. Se desplaza y ocupa el escenario como un gran señor, entre bromas decíamos en el público “que se ha tragao un viejo” : Todo en él rezuma sabiduría de antaño, la superviviencia del cante jondo. Para cualquier aficionado que sea de fuera de Jerez y lo ve por primera vez, resulta impresionante, y además de todo con una voz muy bien trabajada y un repertorio de Jerez de toa la vida, que para quienes ya lo hemos podido ver y oír, jamás decepciona.
David Carpio, con el peso de su linaje y la tradición de La Plazuela y el Barrio de San Miguel, con una voz que entona maravillosamente, abrió su presentación con un martinete que a mí, personalmente, me emocionó hasta las lágrimas, literalmente. Se agradece el buen cante cuando además las letras llegan al alma (y se entienden!)
Ezequiel Benitez es un cantaor talentoso con una gran presencia escénica y mucha gracia “ gaditana”, que además de tener un registro vocal amplio y muy buenas letras tiene arte y age para bailar y no sólo transmite lo jondo, sino que comunica muy bien con el público y aporta el humor y el “salero” de su simpatía. Un lujo verlo por bulerías, es casi un showman por sí solo.
De Tía Juana la del Pipa se tendrán miles de referentes, ya sea por su trayectoria que por su voz con solera y su estilo propio. En esta ocasión se presentó con un traje blanco que parecía volar con la brisa del atardecer y su presencia era francamente como una aparición divina. A su vez, me dio la impresión de que ella misma estaba muy a gusto con el público (entregado a la liturgia del cante en que ella era como una Vestal…); y dirigía muy bien los tiempos y la energía de su presentación que tuvo su acostumbrada fuerza de intérprete, pero además mucha soltura y compás y sus buenos pasitos de baile por tangos que estuvieron de lujo.
Creo que la dirección de Manuel Valencia aporta frescura a este cuadro de cantaores de casta de Jerez uniendo varias generaciones y diferentes casas cantaoras en un espectáculo que es un crisol del arte jerezano sobre todo en las voces, claro, pero también en las guitarras – a cargo de él mismo y de Antonio Higuero – y las palmas de Juan Diego Valencia y Javier Peña. El espectáculo se hace corto. Tal vez algún pequeño impasse en el final por fiesta, una pequeña confusión en las posiciones sobre el escenario, que fue solucionado con las tablas de Tía Juana reubicándose al centro y dando el cierre con la altura que correspondía a un espectáculo bien diseñado, redondo en su propuesta, con el buen sonido habitual en el Festival de Tío Pepe. Si les toca la oportunidad de ver una función de Territorio Jerez en otras instancias, no se lo pierdan, ver a estas figuras juntas es como degustar buenos vinos : un sabroso regalo de la tierra de Jerez.
Paola Ishtar para Flama
Imágenes cedidas por Tío Pepe Festival









