Poesía de El Piyayo, Rafael Flores Nieto
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Rafael Flores Nieto El Piyayo, nacido en El Perchel malagueño en 1855, fue una figura que, ante el desconocimiento de su misteriosa vida, cabalga entre la realidad y la leyenda. Parece que era de origen gitano, y realmente es conocido en el mundo del flamenco por sus tangos, los tangos del Piyayo, como se suelen conocer, con aires americanos.
Además de cantaor y guitarrista flamenco, Rafael era vendedor ambulante, de peines. Pasó por Cuba (de ahí la cadencia a guajira de sus tangos), por prisión y muchas otras anécdotas que se alinean entre la realidad y la leyenda.
De su vida en Cuba en general, aparte de lo ya mencionado, no se sabe mucho. Sin embargo, su estancia en aquella isla tan querida de los españoles (y todavía lo es) dejó una impronta en el estilo de su cante, marcándolo con los aires aguajirados característicos de sus creaciones.
Al cabo de los años, Rafael volvió a su patria chica, Málaga, vendiendo peines por las calles y plazas de su ciudad. Y, por supuesto, en cualquier momento, se arrancaba con algún cantecito y cantiñeaba tanto para la venta como para animar cualquier festividad. Como siempre iba acompañado de su sonanta, Rafael El Piyayo dejaba a un lado la venta ambulante y ejercía su otra profesión, la de artista, con lo que conseguía arrimar algún dinero más para la casa. Que parece que compartía con su señora, apodada La Hampona.
Y parece ser que el fallecimiento le pilló en su casa, bueno, en una caseta de madera en la Plaza de Santa María de la capital malagueña, en 1940, a los 85 años, por una arteriosclerosis severa.
Aquí mostramos el poema que José Carlos de Luna dedica a este personaje único y genuino del flamenco en Málaga:
¿Tú conoces al «Piyayo»,
un viejecillo renegro, reseco y chicuelo;
la mirada de gallo
pendenciero
y hocico de raposo
tiñoso…
que pide limosna por «tangos»
y maldice cantando «fandangos»
gangosos?¡A chufla lo toma la gente
y a mi me da pena
y me causa un respeto imponente!
Ata a su cuerpo una guitarra,
Que chilla como una corneja
Y zumba como una chicharra
Y tiene arrumacos de vieja
Pelleja.
Yo le he visto cantando,
Babeando
De rabia y de vino,
Bailando
Con saltos felinos
Tocando a zarpazos,.
Los acordes de un viejo»tangazo»
Y, a sus contorsiones de ardilla,
Hace son con la sucia calderilla.
¡ A chufla lo toma la gente
y a mi me da pena
y me causa un respeto imponente!
Es su extraño arte
su cepo y su cruz,
su vida y su luz,
su tabaco y su aguardientillo…
y su pan y el de sus nietecillos:
«churumbeles» con greñas de alambre
y panzas de sapos.
Que aullan de hambre
Tiritando bajo los harapos;
Sin madre que lave su roña;
Sin padre que «afane»
Porque pena una muerte en santoña;
Sin mas sombra que la del abuelo…
¡poca sombra, porque es tan chicuelo;
en el altozano
tiene un cuchitril
¡a las vigas alcanza la mano;
y por lumbre y por luz, un candil.
Vacia sus alforjas
Que son sus bolsillos,
Bostezando los siete chiquillos,
Se agrupan riendo.
Y entre carantoñas les va repartiendo
Pan y pescao frito,
Con la parsimonia de un antiguo rito:
¡chavales!
¡pan de flor de harina!
Mascarlo despasio.
Mejo pan no se come en palasio.
Y este pescaito, ¡no es na?
¡sacao uno a uno del fondo del má!
¡gloria pura él!
Las espinas se comen tamié,
Que to es alimento…Asi….despasito.
¡no llores, Manuela!
Tu no pués, porque no tiés muelas.
¡es tan chiquitita
mi niña bonita!..
así, despasito.
Muy remascaito,
Migaja a migaja, que dure,
Le van dando fin
A los cinco reales que costo el festín.
Luego entre guiñapos durmiendo,
Por matar el frío, muy apiñaditos.
La Virgen María contempla al «Piyayo»
Riendo
Y hay un Angel rubio que besa la frente
De cada gitano chiquito.
¡A chufla lo toma la gente!…
y a mi me da pena
y me causa un respeto imponente!
Autor: JOSE CARLOS DE LUNA (1890-1965)
https://www.youtube.com/watch?v=b5yZnVV_xkE




Los versos de José Carlos de Luna, solamente tienen de Rafael Flores Nieto su apodo. El pòeta cre unos versos, hoy universales, a partir de José Gavira Navarrete «El Rabúo», personaje estrafalario y pordiosero. Invito a ver la página flamencoen málaga en la que hace unos años «colgué» un juguetillo sobre Rafael.
Creo que clava la vida del pobre abuelo sólo y con un montón de nietos a los que cuidar.
Si no se os saltan las lágrimas es que no sois abuelos y no podéis poneros en su lugar.
Recuerdo haber aprendido este poema en el colegio siendo una chavalina. Me emocionada entonces y me ha vuelto a emocionar ahora.
Que recuerdos cuando mi abuelo nos lo recitaba en la escuela
Yo también aprendí esa poesía de chiquito me la recitaba mi padre que también era un poeta colosal y todavía no la he olvidado y tengo 71 años
No se me olvidará nunca el poema del Piyayo, lo recitaba mi padre de maravilla, a mí me gusta decirlo, pero nunca llegaré a expresarlo como el.
Mi padre venía a nuestra habitación y nos recitaba poesías a tres hijas y un hijo, y cuando nos recitaba el piyayo,llorábamos,y él también lloraba.Tengo 68 años y aún lo recuerdo.
El poema preferido de mi padre, un gran rapsoda. ¡ Cuántas veces le oí recitarlo y con qué pasión!
En mi familia se dice que mi bisabuelo José conoció en Cuba a una persona que ha podido ser la inspiración de este personaje.
Lo recitaba de niña y lo busqué en internet y lo encontré. Lo acabo de leer y me saltaron las lágrimas, por sus versos tan humanos. Tampoco sabía quién era su autor. Tengo 82 años
Lo acabo de escuchar y me saltan las lágrimas, a mi vuelve loco el poema.
Me encanta!!! Yo me lo aprendí en el colegio, ya se me habían olvidado trozos y me ha encantado colver a leerlo . No sabía que estaba basado en alguien real, ahora me gusta más.
Genial Trini!!! El piyayo y el poema.
Poesía pida a un recitado en 1962 en el colegio Hispano América o HH. Maristas en Valladolid
Recuerdo,cuando mi padre ,en las noches de imbierno al rededor de un fuego nos la recitaba,no se nos olvidará nunca sus expresiones y gestos al recitaba.. Que vivan todos los Piyayos del mundo….
Tengo 80 años y aún recuerdo perfectamente cuando mi abuelo-(que estuvo en la Guerra de Cuba con,La Escuedra Cervera) me la recitaba y se me salían las lágrimas de la emoción.
Desde muy niño recite este poema que yo sé lo achacaba a Peman. Hoy, con 88 años, lo he vuelto a disfrutar gracias Internet. JOSÉ MARÍA BENDITO
El poema tiene un final triste; Madre, qué pena.Se ha muerto el Piyaup…’
Me ha encantado volver a recitarlo completo. Lo aprendí en EGB de memoria, aunque había olvidado alguna estrofa. Me emociona, gracias 🫂
Con mis largos.80 años recuerdo que este escalofriante y hermoso poema me ha acompañado desde muy temprano
Es sin dudas el que mejor he sabido recitar
Esta poesía la recitaba mi madre cuando teníamos alguna reunión familiar o de amigos. No he escuchado todavía a nadie que lo haga con tal gracia y sentimiento como ella. A pesar de ser alicantina le daba un acento andaluz muy apropiado. Yo me la sé y me encanta por su emotividad.
Mi hermano Domingo Pieltain obtuvo el segundo premio de recitación en un concurso de poesía. En el Colegio Tirso de Molina de Ferrol, hacía 1963/64
Mi hermano lo revitaba de maravilla. Yo aun lloro cuando lo leo y me acuerdo de el.
No nació en el Perchel, lo hizo en la Trinidad, en calle Arrebolado, 11. El 1 de mayo de 1964.
Perdón, en 1864, corrijo.
Yo, también escuché de niño recitar el Piyayo a mi amigo Andrés Carballo , y lo hacía tan bien que nunca lo he olvidado y siempre que recuerdo a mi amigo, ya fallecido, procuro leer de nuevo al Piyayo. Un homenaje a un gran amigo.
Tengo 75 años .
Mi madre que era una gran rapsoda, lo recitaba muchas veces. Yo siempre se lo pedía. Ahora, como yo no me lo sé lo busco. Es un recuerdo que toca el alma