Pitingo convence a los cabales en Tío Pepe Festival
El Festival Tío Pepe nació en 2014 y ya nos tiene acostumbrados a figuras de alto nivel sea del flamenco que de otras músicas. Este año abrió con la banda de Jethro Tull, una leyenda del rock progresivo y una de las bandas fundamentales del rock inglés (tocaban inicialmente blues rock y jazz fusion, y rápidamente fueron incorporando elementos de música folk inglesa, hard rock y musica clásica , su más preciada joya está tomada de Johann Sebastian Bach, “Bouree”).
El día 18 le tocó el turno a Antonio Manuel Álvarez Vélez, cuyo nombre en sí no le sonará a nadie. Por el contrario, su mote de Pitingo es una llave que abre puertas a sonidos distintos y hasta aparentemente distantes.
Mi primera curiosidad era saber cómo se sentiría Pitingo cantando en Jerez, cuyo público tiene fama de afición cabal y entendimiento del flamenco más puro y rancio, en más de una ocasión he estado en una peña y el cantaor o cantaora ha confesado entre cante y cante que al inicio se sentía algo “acojonao” por el respeto que le genera el publico jerezano. Pues Pitingo, fiel a su apodo, presume de genealogía “mestiza”, entre su parte gitana de Jerez y su parte “paya” de Huelva. Totalmente dueño del escenario nos cuenta anecdóticamente que es hijo de una gitana y de un guardia civil para decirnos qué nos podemos esperar de él: una fusión, una mezcla de música que parte en sus inicios como cantaor flamenco y luego une a la música negra , el soul, el pop y el R&B.
La verdad es ofrece un espectáculo redondo. Rodeado de músicos cubanos en trompeta, piano y batería, argentino en el bajo de seis cuerdas, flamencos en palmas-coros y en guitarra , además de las voces negras de talentosos afroamericanos. La iluminación estaba a la altura y se agradecen los recursos técnicos del Festival que posicionó dos pantallas laterales para que no nos perdiéramos detalles. El sonido, espectacular.
Daba la impresión de estar en un mega evento y el público se rindió ante la simpatía personal de Pitingo y participó con palmas, luces, coros. También invitó a Fernando Soto, su primo también artista renombrado y estimadísimo en Jerez.
El cantaor-cantante hizo gala de una voz educada y ágil pero también potente que sabe usar muy bien sea para los sonidos negros que para el flamenco y después de dos horas hizo un guiño a Jerez de la Frontera y cerró “como los gitanos en Jeré” a su propio decir, por fiesta, invitando al escenario a tías y primos y armando un cuadro que deleitó al público con gracia y mucho compás.
Se agradece el nivelazo de los músicos y músicas, la entrega, la armonía entre el grupo, la buena energía y el sabor. Se sentía que el público quedó satisfecho y disfrutó cada tema, el tiempo transcurrido se nos hizo poco. Ole, ole y ole a Pitingo y todo su equipo!!!! Y Ole los once años del Tio Pepe Festival, cada vez mejor!!!!
Paola Ishtar para Flama
Fotógrafo: Adrián Fatou




