Una Tremendísima Rosario prende los tonos del Suma Flamenca con su propuesta electrónica
En su octava noche, Suma Flamenca se puso más electrónico que nunca con el espectáculo Tremenda, principio y origen, estrenado en septiembre en la Bienal de Flamenco de Sevilla, creado y protagonizado por Rosario Guerrero, La Tremendita.
Una propuesta vanguardista y cargada de energía, que arrancaba por tarantas y tientos, con los compases más tradicionales del flamenco original, golpes de mesa y guitarra de Joselito Acedo, compañero de escenario de la trianera desde hace 25 años.
Ya al inicio, ella contaba que lo que nos ofrecía era un viaje completo, fruto de su constante búsqueda de ese equilibrio entre lo tradicional y lo contemporáneo, y así mismo fue.
Quienes habíamos oído parte del disco, ya teníamos una idea de lo que era esta especie de flamenco fusión progresiva muy bien lograda, en tiempos donde crear algo nuevo cada vez es más difícil.
Su cante lírico, orgánico y tan sentío, combinado con los arreglos electrónicos de Pablo Martin Jones, la entrega de David Sancho al teclado y Juanfe Pérez al bajo, da como resultado una experiencia sonora original y poderosa, con golpes y giros que remueven las estructuras tradicionales del flamenco.
El arte de descolombianizar una colombiana
Experimentación sonora postmoderna, una búsqueda del compás más alternativo, un viaje de lo tradicional a lo ultra contemporáneo… se defina como se defina, la apuesta sorprendió a quienes están acostumbrados a un flamenco muy tradicional, de eso no tiene mucho.
En todo caso, escuchar una petenera transformada en trance, una colombiana sostenida en un bajo electrónico profundo o invocar a la mismísima reina de las soleares por teclado digital para hacerse una modernísima Serneta, tiene su magia, todo está en los límites que decidamos ponerle a nuestra imaginación.
Lo que no es imaginario es el talento de La Tremendita. Ya sabemos que es una multi instrumentista que a todo se atreve, con un compás alucinante y una herencia artística sosteniendo sus creaciones. “¡Qué tipa más completa, seguro que también baila!”, decía alguien a la salida del teatro. Y en nuestro imaginario empezaba a moverse aquella figura esbelta, con media cabeza rapada y personalidad arrolladora, cuyo nombre artístico quizá en realidad debería ser: Tremendísima.
Paula Y. Valdez para Flama
Foto: Pablo Lorente


