Nueva York celebra la fiesta flamenca con Mikhail Baryshnikov bailando con Manuel Liñán y compañía
La Gala Flamenca que tuvo lugar del 26 de febrero al 1 de marzo en el NY City Center durante el Flamenco Festival de New York, dirigida por el denominado ‘festival favorite’ Manuel Liñán, comenzó con el elenco de artistas alrededor de una mesa como si de una fiesta casera de una boda se tratara, con un pedido a ritmo de bulerías.
El bailaor gaditano Juan Tomás de la Molía se levantó y nos deleitó con unos desplantes por bulerías. Lo siguió el granaíno Manuel Liñán, como siempre, con un sonido rítmico y estilo espectacular.
Por su parte, el cantaor Juan de la María brilló con su pureza de voz y derroche de energía durante toda la función.
En un momento, de sorpresa, Alberto Sellés, ejerciendo de cantaor y bailaor al mismo tiempo, rompió el compás tocando el cajón en un rincon del salón. Se subió a una tarima, y cantó y bailó sobrado de arte, con una voz muy flamenca, con tonos altos; y demostró mucha fuerza en su baile, con una técnica de cuerpo y escobilla impolutas.
El joven granaíno José Fermín Fernández, en su solo de guitarra, cautivó al público con su amplio sentido de compás, con falsetas muy melódicas, con una ejecución maravillosa, convirtiéndose en uno de los momentos más destacados del programa.
La cantaora Mara Rey nos deleitó con esa voz tan romántica y sensible, y con ese arte que la caracteriza al caminar a través del publico, exponiendo su arte remantando con una pataíta al baile.
Juan Tomás continuó, muy relajado, bailando a su aire con mucha seguridad varonil en su juego de pies, muy limpio y fuerte en sus marcajes. Se recoge muy flamenco. Por su parte, Manuel Liñán bailó su tradicional alegría con mantón y bata de cola, demostrando una facilidad moviéndolo a su antojo con mucho arte y control.
La fiesta seguía por bulerías, tangos y sevillanas. Con un final de fiesta en el que los artistas rodearon a Mikhail Baryshnikov; le cantaron y le bailaron, quien se unió bailando a su aire en un final maravilloso.
El público disfrutó de una velada muy tradicional en concepto. Tocó los principios del flamenco de esas fiestas familiares y de los Cafés Cantantes.
Jorge Navarro para Flama
Reportaje gráfico: Christopher Duggan





