Mayte Martín confirma el fénomeno ‘fan’ con su ‘no hay billetes’ en el Lope de Vega
A lo largo de la programación de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2026 han pasado ya magníficas propuestas, pero todavía nos quedan algunos recitales y conciertos que seguro que van a rozar la excelencia. Como el concierto que el miércoles 30 nos va a brindar la cantaora Mayte Martín, que hemos tenido el privilegio de entrevistar. Una artista que cuenta en su haber con premios tan prestigiosos como el de la Medalla de oro al Mérito de las Bellas Artes, o el Premio Nacional de Cataluña.
Hola Maite, ¿cómo estás?
Muy bien, Lola, ¿y tú?
Yo estoy encantada de que nos hayas concedido esta entrevista, que sabemos que ya te queda poco para tu próxima actuación en Sevilla. Aunque de momento estás en Barcelona, ¿no?
Ya ves, sí, estoy aquí un poquito lejos.
Bueno, pero ya queda muy poco para que te tengamos en Sevilla. Te veremos el miércoles 30 en el Teatro Lope de Vega, dentro del marco de la Bienal de Flamenco, que es un festival que creo que no te es ajeno en absoluto.
Qué va, qué va. Y para mí es un placer y un honor estar ahí en la Bienal, en ese teatro que siempre me ha dado noches preciosas. Siempre me ha dado experiencias preciosas el Teatro Lope de Vega. Así que estoy encantada de la vida.
Ese teatro ha estado tres años cerrado, pero por fin lo han abierto para la Bienal y estamos deseando ver tu propuesta allí. Será un concierto que se llama ‘Arqueología de lo Puro’. Según ese título supongo que te propones hacer un homenaje a cantes y cantaores antiguos.
Efectivamente, claro sí. El título yo creo que es una declaración de principios y de intenciones. Efectivamente, es una revisión de cantes antiguos, de cantaores de la primera época. Y lo he titulado así también porque corresponde al segundo volumen de mi disco recién sacado:’In Illo Témpore’, que son dos volúmenes. El primer volumen se llama ‘Entreverao’ y ahí he dejado entrar otros estilos musicales y también cosas muy antiguas de música clásica. Y el segundo, que se llama ‘Puro’ recoge el repertorio que voy a llevar a cabo en el Lope de Vega en la Bienal, el miércoles 30 de septiembre.
El término “Puro” no está exento de cierta polémica desde las teorías gitanistas de Antonio Mairena, aunque yo creo que se puede entender la pureza como autenticidad, ¿no?
Sí, claro que sí. Lo de la pureza tiene varias lecturas, desde luego algo que no es auténtico no puede ser puro nunca en la vida. Pero sí, es un término que da lugar a cierta controversia, aunque al denominar ‘Puro’ una parte del disco y la otra parte ‘Entreverao’, ha sido para establecer una diferencia entre mi parte más conservadora, por decirlo de algún modo, la que se dedica a conservar y a rescatar esos cantes antiguos, esas formas antiguas. Y la otra parte, que es la que se permite más licencias, la que deja entrar otros estilos musicales y otras, digamos, incursiones de otros géneros.
Claro Mayte, es que tú, además de flamenco, también has grabado discos de boleros y otros géneros. Hay artistas del flamenco que cuando hacen eso ya no vuelven al flamenco, pero eso a ti no te ha ocurrido, tú siempre vuelves.
Más que volver es que nunca me voy. Yo, paralelamente a mi pasión por el flamenco, tengo pasión por otras músicas y cuando me da la sensación de que puedo intervenir activamente en alguna de ellas, o simplemente necesito hacerme con ese estilo musical para expresarme, pues lo hago, me meto en ello y buceo. Eso lo interesante. Que tú te vayas a otro género o a otro estilo, pero que bucees en él. Porque siempre digo que un género no es un repertorio, son más cosas. Un género es una manera de expresarse, un lenguaje musical diferente.
Hay quien piensa que los flamencos se van a otro género porque en el flamenco es más difícil ganar dinero, digamos. Ser famoso, ser popular, pero me da a mí que no es tu caso.
¿Qué va, Lola? Qué va, qué va. Vamos, nada que ver con eso. Yo atiendo únicamente a mis necesidades artísticas en cada momento, a lo que me apetece hacer. Es mi práctica habitual. Yo tengo un deseo y lo trabajo y lo convierto en algo que compartir con el público y para nada lo hago por el dinero. Para nada, vamos, para nada.
Y lo de hacer ahora un concierto reivindicando lo antiguo, ¿es porque tú crees que ahora toca reivindicar eso o porque te lo ha pedido el cuerpo, porque también es tu deseo?
Yo he tenido siempre debilidad por lo antiguo y ha sido lo que a mí más me ha interesado. Y ahora, en ‘Arqueología de lo puro’ creo que es lo que hago. En realidad es lo que llevo tantísimo tiempo haciendo. Aunque quizás, por alguna razón, en este disco, y a través de mi madurez, pues creo que estoy todavía más inmersa en lo antiguo de lo que he estado nunca.
Es curioso porque yo he visto que este año los espectáculos de la Bienal, incluso los espectáculos de baile, están volviendo a un esquema más clásico. Un estructura no tanto de espectáculo cerrado, con una dramaturgia, sino más bien una suerte de recitales de baile con los que bailaoras como Isabel Bayón y Olga Pericet, y bailaores como Manuel Liñán, se dan el gusto ellos de hacer piezas sueltas y disfrutar ellos y hacernos disfrutar los espectadores.
Bueno, Lola, es que el flamenco es eso. El baile flamenco no tiene por qué tener una dramaturgia, ni una sinopsis, ni un nada. Si nos empeñamos en obligar a los bailaores a hacer una obra teatral, el flamenco se va a perder. Porque esa no es su naturaleza. Yo no digo que no haya cosas hechas maravillosas que sí tengan una dramaturgia y una puesta en escena. Pero esa no es la naturaleza del flamenco, hay que poder dejar que los bailaores y las bailaoras bailen y se acabó. Porque si no, nos estamos perdiendo grandes figuras ¿Tú cómo le vas a pedir a Concha Vargas una dramaturgia? O a… no sé quién más decirte, pero Concha Vargas es un buen ejemplo, ¿no? ¿Y por qué tengo yo que perderme, ver a Concha Vargas en la Bienal, porque ella no entre en ese diseño? Digamos. Vamos a dejarnos de tonterías que el flamenco es lo que es, y es maravilloso precisamente por esos atributos que tiene, la posibilidad de dejar ese margen a que pase lo que tenga que pasar. No le podemos cortar las alas al flamenco porque entonces deja de serlo.
Claro, como tú siempre has dicho, además, no solo el flamenco, es que el arte está hecho para ser libre, ¿quizás por eso no has especificado el repertorio en el programa de mano?
Es que me parece una tontería poner un repertorio cuando tú lo que vas a hacer es un recital de flamenco y lo que estás anunciando realmente es lo único importante. Cuál es la filosofía con la que has armado ese repertorio, el que sea que yo haga ese día. Lo importante es que es una recopilación de cantes antiguos, de cosas añejas. Eso es lo verdaderamente importante. El flamenco quiere otra libertad y quiere otra cosa.
Bueno siempre ha sido típico en el flamenco que los artistas eligieran el repertorio sobre la marcha, aunque no sé si debe seguir siendo así.
No tiene porqué cambiar. Si hay que modernizar algo, no es eso. En lo que hay que detenerse, por ejemplo, es en que en los festivales, en los conciertos, esté bien cuidado el sonido, que nos aseguremos de que el mensaje llega al público de la manera más fiel y más cómoda.Vamos a modernizar lo que realmente necesita ser modernizado o necesita ser actualizado. Lo que no, vamos a dejarlo como está, que es muy bonito.
Pues yo doy fe de que en el Teatro Lópe de Vega el sonido es estupendo. Seguro que te vamos a oír muy bien. Pero adelántanos, algo, porque me imagino que, aunque no tengas un repertorio establecido, sí que vas a cantar cosas de artistas conocidos, ¿no?, me imagino que de La Niña de los Peines, Chacón…
Sí, claro, La Niña a los Peines siempre está presente en mis cosas, en mi aprendizaje, en mis formas. Eso es así, lo mismo que Valderrama, El Cojo, Manuel Torre o Chacón. Son artistas que yo llevo siempre a cuestas. Las horas de escucha que yo he tenido de ellos siempre tiñen lo que hago. Yo sé que cantaré por seguiriyas, por bulerías… seguramente cantaré por tientos, un poquito por malagueña, cantes de levante, un poco aquello con lo que yo más me identifico y también lo que está en el segundo volumen de ‘In illo Témpore’.
Y supongo que el orden lo irás eligiendo sobre la marcha según como sientas al público. Aunque hay quien dice que en un teatro el ánimo del espectador no se siente.
Vaya que sí se siente Lola. Bueno, no sé si lo siente todo el mundo, pero te aseguro que yo sí lo siento. Yo conecto de una manera muy salvaje con la gente. Para bien y para mal, ¿eh?, porque la gente desprende una energía y tú la captas. Y respecto al repertorio, eso es una comunión entre el público y nosotros, entre mi compañero José Gálvez y yo. Eso es una comunicación sagrada. Es una comunión.
Has nombrado a José Galvez, ¿lo llevas a él a la guitarra y llevas a algún músico más?
No, no. Llevo solamente a José Galvez, por el corte del espectáculo, claro. Así es como más libertad puedo tener. Cuando llevas más de un músico es otro planteamiento, es otra sensación y es otra cosa. No hay tanto espacio a la libertad, a la improvisación. Entonces, está todo más amarrado, lógicamente, para que no vaya cada uno por su carretera.
Claro, y además José Galvez, creo que es tu guitarrista últimamente, que imagino que es importante, llevar al guitarrista con el que sueles trabajar.
Yo siempre lo he hecho así, yo me vinculo a un guitarrista, me vinculo a un compañero, por mi manera de sentir las cosas y de hacerlas. Me gusta trabajar siempre con la misma persona. Creo que es bonito lo que se va generando a través del tiempo trabajando con la misma persona. El nivel de comunicación que se llega a dar, que el otro haga así y te vea un gesto y ya sepa lo que quiere decir. Eso a mí me parece mágico y me parece muy valioso. Y además que el caso de José Galvez es muy especial porque él y yo tuvimos un vínculo de amistad antes de trabajar juntos. Así que, de algún modo, ya íbamos con cierta ventaja.
Las entradas están agotadas. A veces el último día hay entradas que se devuelven y se ponen a la venta. Pero lo cierto es que las tuyas se vendieron enseguida. Mira, recuerdo en una de las Bienales que viniste hace ya años, que alguien dijo, con Mayte se confirma el fenómeno fan en el flamenco, porque fue poner a la venta a tus entradas y se agotan, traigas lo que traigas.
Eso es lo más bonito de todo. Eso que dice de “traigas lo que traigas”, eso es lo más bonito que le puede pasar a un artista. Que la gente vaya a verte a ti y le importe cero lo que les lleves, eso es muy bonito.
Pues en tu caso, desde luego que se cumplen. Sabemos que tu, traigas lo que traigas, nos vas a emocionar y nos vas a hacer disfrutar. Muchas gracias, Mayte, por atendernos y nos vemos en el teatros, en el Teatro Lope de Vega el miércoles 30.
Allí nos vemos, Lola.
Lola Pantoja para Flama




