Noticias

Marina Heredia destaca en todos los registros en el 71 Festival Internacional de Música y Danza de Granada

24 junio, 2022

Comienza el concierto de Marina Heredia en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada con poca luz y un desfile de mujeres con pañuelos negros envolviendo sus cabezas, portando velas en las manos, una voz en off con un mensaje en bucle, “…que venga, por Satanás…”, las notas disonantes del piano, encaminando una apertura trágica junto a la declamación andaluza de terciopelo negro de la protagonista de la noche. Al son libre de la guitarra, y en la sombra, se transforma el coro de mujeres con delantales y pañuelos flamencos, arropando seguidamente también los fandangos del Albayzín de Marina Heredia con cálidos estribillos llenos de matices.

Una entrada majestuosa, después de situarse en solitario José Quevedo Bolita en el centro del escenario, sitúa a la figura paterna de la protagonista. Jaime Heredia El Parrón hace parar el tiempo junto a su aliento desgarrado por la soleá. Sin duda una de las mejores voces para plasmar la profundidad de un cante con tanta historia como rico en matices. En la interpretación de la seguiriya hace hablar a las paredes, columnas y ornamentos del palacio de Carlos V. Allí por donde pasearon Manuel de Falla y Lorca hace cien años, sopesando la pérdida y recuperación del flamenco, ahora se encuentra Jaime, manteniendo la esencia del flamenco intacta.

Una sucesión de números musicales, con la figura de Falla como centro del fuego flamenco, dejando para el recuerdo una interpretación instrumental exquisita de la Danza del Molinero por parte de Bolita, nos lleva hacia la intimidad de la Nana de las 7 canciones populares. Desde el silencio, con vestido negro de manga larga, talle alto y caída hasta suelo, se mostró Marina Heredia con una delicadeza que contrastó con su fuerza y bravura habitual. Sensual y empoderada, hizo temblar los recuerdos y cimientos de la circular sala.

La poesía fue recitada por Curro Albayzín quien arrancó fervientes aplausos tras una muestra justa y sentida de la obra de Lorca, sin adornos más que una guitarra de fondo. Con ello la música, la poesía y el flamenco de Granada subió a los cielos desde la óptica de un objetivo fotográfico, una lupa por donde resuena la tierra hacia el resto del universo. Su homenaje es sincero y de viva voz Marina menciona a sus antecesoras del Sacromonte, quienes han dejado su legado de fuerza y personalidad en ella. Finalmente la noche granadina se diluye con los estilos propios de la tierra, con la zambra granadina: alboreá, cachucha y mosca.

Marina Heredia mostró una brillante capacidad en todos los registros del flamenco, con equilibrio tanto en lo salvaje como en la sutileza: Todo el flamenco corre por sus venas de forma tan natural como las vueltas que da un niño alrededor de su alegría. Como bis, y para quien conozca el underground granadino, un regalo con los tangos del Petaco, por tanguillos, revelando los movimientos secretos de las pataítas de Curro Albayzín.

Pablo Giménez para Flama
Reportaje gráfico: Festival de Granada | Fermín Rodríguez

 

 

 

 

 

 

Comentarios (0)

Publicar comentario

Name
Email