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La bailaora Begoña Castro fusiona la cultura flamenca y nipona el próximo día 19 en Rivas Vaciamadrid

15 junio, 2021

La  bailaora Begoña Castro presenta Fantasia de crisantemo y clavel el próximo sábado 19 de junio a las 20h en el Auditorio Pilar Bardem de Rivas Vaciamadrid. Una producción junto al Coro Rivas y el ayuntamiento de dicha localidad.

Un viaje entre dos culturas, la española o la flamenca (porque dice la bailaora no se puede conocer España sin mirar las entrañas del flamenco y todo lo que contiene en sus cantes y gestualidad que recorre a pesar de los pesares el mapa entero), y  la cultura japonesa.

Begoña Castro y su japonismo quiere abrir una puerta a la tolerancia a las posibilidades que residen en una cultura y otra, en sus luces y en sus sombras y como esto, puede tener un efecto análogo, para romper estereotipos con el mundo de lo femenino,  de si como es allí o aquí, o como es lo femenino en él o en ella. Para ella no existen mejores disciplinas que la danza, la poesia, la música, la pintura, que no saben de fronteras y no solo no excluyen ni lo masculino ni lo femenino de su contenido, sino que lo celebran.

P : ¿Por qué Japón; por qué es un destino seguro para los flamencos?

R : Pues mira cuando tan solo tenia 19 años, pisé por primera vez tierras niponas y a día de hoy y con vergüenza, te diré que sentí rechazo, rechazo a todo, yo no entendía nada de nada. Te estoy hablando de hace 29 años…¡madre mia! Ya había dado una vueltecita por Asia y Europa bailando, pero giras cortas de muy poquito tiempo, y de repente un año de contrato en Japón. Pensé, me llevaron a otro planeta. Así que yo no lo sentí un destino seguro para mi, hasta que por casualidad alguien me volvió a contratar para dar clases de flamenco en una escuela y solita yo y perdida, ni podía hablar, ni leer, ni escribir en esas tierras, me propuse a la vuelta a España asistir a unas clases de japonés que se impartían en la Universidad Autónoma de Madrid.

Y allí estaba él,  D. Federico Lanzaco, un Maestro con letras mayúsculas que impartía clases de cultura japonesa y que nos lanzó el primer día de clase: «…señores y señoras gracias por venir, os va a cambiar vuestra vida para siempre».

Y aquí estoy enamorada hasta la médula y aún padeciendo ese embrujo divino.

Así que de repente me vi ansiosa por aprender, por curiosear y buscando infinitas posibilidades para poder seguir con mi trabajo de danza y estar cerca de Japón , de su forma de vida y de su arte.

P :¿Cómo se vive el flamenco en Japón, es el mismo concepto?

R : En mi opinión los japoneses a todo lo que es catalogado como cultural y artístico le hacen una reverencia. Es decir, algo bueno suponen que hay ahí y hay que acercarse y curiosear. Así que a muchos de ellos les llega el flamenco desde ese acercamiento respetuoso y quizás de esta forma puedan dejar que les sorprenda.

Y ahí aparece seguramente lo que sucede en mi con ellos, se enciende una chispa que indica que allí, a pesar de haber nacido tan lejos y tan distintos, si me quedo en calma conepto con algo mio, algo que me pertenece. Porque la pasión que pareciera pertenecer a una pantomima de bailaor flamenco con clavel en la boca, que se exportó durante años y años, no tiene que ver con nada de eso y si, con algo que contiene el corazón humano, sea de donde sea, pero manifestándose de distintas formas.

No se si te respondo a la pregunta, pero el concepto de flamenco en Japón, cuando el japonés lo descubre y decide abrazarlo, quiere hacerlo con el máximo respeto y lo estudian, se atreven a venirse a España para aprender  de los mejores, sin prejuicios, se llevan allí  a sus escuelas a los maestros e intentan hacerles sentir que son importantes para ellos. La alegría con la que se nos recibe y el entusiasmo de querer aprender costumbres nuestras, ese contenido cultural  que después van a bailar , a cantar o a tocar, para mi es admirable. Será que me contagié de ese entusiasmo y yo ejercito esa alegría con todas su cosas  desde hace años cuando estoy entre ellos.

Si hago una reflexión sobre el flamenco en Japón diría que para ellos el flamenco, es la oportunidad de poder acercarse a ser libres, de expresar, de ser uno, rodeado de muchos…fijate, me doy cuenta que básicamente estoy describiendo al pensar en lo que ellos buscan en el flamenco, lo que yo y todos los flamencos sabemos que contiene nuestro arte que tanto amamos.

P :Como has puesto en diálogo a Japón,  el flamenco, la poesía… ¿poesía nipona/haikú?

R : Diria primero que hace años descubri los haikus y pedí a los dioses conseguir ser digna algún dia de poder bailar ese minimalismo con tan potente contenido, yo que a veces como buena flamenca me enredaba en zapateados eternos y muchos, muchos, muchos pasos, siempre pensando que mi baile no contenia suficiente.

Despues diría, que  mi Fantasía esta inspirada en dos mujeres que de forma casual han llegado a mi vida. Una es María Teresa López , conocida como “la chiquita piconera” nombre de uno de los cuadros del pintor cordobés Julio Romero de Torres. María Teresa fue musa del pintor hasta que este falleció y a pesar de ser una “influencer” que diríamos en nuestra jerga de ahora, pero en 1930 y aún para un extranjero seguiría siéndolo , si le pregustas que describa a una mujer española, a pesar de ese gran poso, ella muere en un gran anonimato. Pero no solo eso, muere habiendo padecido desde que  era niña, cuando inicia a ser modelo del pintor, el acoso social que  quedó incluso reflejado en las letras de varias  coplas.

Por otro lado aparece en mi vida, a través de una íntima amiga traductora, la poetisa japonesa, Akiko Yosano. Cuando mi amiga Teresa Herrero pone en mis manos la traducción de algunos de los poemas de Yosano y me contagia su oasion por ella, yo lo que siento muy fuerte, es que quiero bailarla.

Asi que por un lado venia interesándome en la obra de Julio Romero de Torres y su relación con el flamenco, en su musa y las injusticias sociales que sufren las mujeres leitmotiv de muchas de mis coreografías y aparece Akiko Yosano  con tan solo 20 años, en un contesto social donde no existe la libertad de poder expresar los sentimientos, allá a finales del s. XIX, gritando en sus poemas, lo que siente con su amante, expresando por el hecho de estar viva, enamorada.

¿Acaso no se alimenta el flamenco y el buen arte de la poesía? ¿Cómo se podría hacer bello el sufrimiento de alguien si no es con el lenguaje sutil, el sugerir de un poeta?

Quizás a veces el quejío del flamenco duela mucho en mi pecho y la poesía lo calma y quizás sean los tankas, poemas  japoneses, casi siempre de amor, los que puedan describir lo que siente alguien como yo , que vive por siempre enamorada. ¿O no es acaso la danza trazar en el aire los deseos  de  forma ensimismada e inmersa es otras realidades?

P :¿Y el coro, y el cante sin guitarra flamenca pero con flauta travesera y el guitarrista japonés tocando a Granados…? Cuéntame…

R : Con el coro colaboré en el 2017 en un proyecto suyo sobre Lorca y fue una experiencia para mi maravillosa. Muero con Lorca, para mi el poeta más japo, jejeje. Tanto, tanto me gusta que en Fantasía aparecen un par de obras de él porque ¿quién mejor que él para darle voz al silencio de María Teresa López ? ¿quién mejor que él para describir, para ponernos en frente la mujer y su educación en todos los ámbitos y quien mejor que él , tan flamenco, tan andaluz, tan minimalista y con una musicalidad innata?

Por otro lado cuento con mi compañero de giras flamencas pura raza, Curro Cueto, nos conocimos trabajando juntos en las compañias de Güito y Manolete, lo digo con orgullo y mucha mucha nostalgia, un privilegio que  considero fue y será por siempre subirse al escenario con ellos, tenerles cerca, ser de los pocos elegidos. Estos dos referentes de baile flamenco del s.XX son y seran siempre un  legado para bailaores futuros, ojalá algo  haya quedado en mi de ellos.

Volviendo a Curro Cueto, de Marchena ni más ni menos, Curro Cueto, un pedazo de cantaor , músico inquieto, osea, de los que buscan y buscan, y claro está se hacen expertos. Que me cante un poema de Akiko, alguien con su sensibilidad y con su voz quebrada como un lamento, lo podria comparar con sentir un abrazo de esos de los de antes, sin mascarilla, con suspiro, beso y ole.

Luego de Japón pero ya largo tiempo viviendo en España, cuento con Masayuki Takagi y su guitarra clásica española. Nos conocimos hace unos años en un proyecto de otro compañero sobre Albéniz y sus danzas españolas. Cuando escucho su guitarra, yo me siento como si bebiera agua en el patio de los leones de la Al hambra. Mucho «arigato» Masa por tenerte en España.

Otro privilegio en la parte musical es poder contar con Antonio Enzan Olías. Que te digo yo de él , sus padres nacieron cerquita de los mios, allá en tierras Manchegas y cuando yo cierro los ojos y escucho el sonido de sus flautas de Bambú , sus shakuhachis, inmediatamente siento que él pone la banda sonora a mi Japón, me lo trae a mis sentidos. Tambien él pertenece a la tribu del deseo, sea como sea ir a por los sueños. Él  junto a Masayuki, son los que en todo este lio van a poner el lema en el espectáculo, «yo quiero esto,  yo puedo». Ese mensaje de posibilidad, de romper con estereotipos y él tú puedes tú no puedes, que yo no acepto, lo marcan ellos dos y el coro que se ha embarcado y con mucho respeto, en cantar de memoria y en japonés algunas obras. Quien dijo miedo.

Para el final dejo a dos personas que son el gran descubrimiento durante este proyecto, una es José Ignacio Hellín, el pianista que acompañará al coro y que tocará para mi una pieza de Turina. La Zambra, esa que creo va a destripar mis tripas. Una pieza que requiere mucha sensibilidad, con arrebatos fuerza y peso. Y como no, Rodrigo Guerrero, el director del coro, que creo que es desde que le conocí , una de las personas que me ha hecho reflexionar sobre cuanto poder y magia  pueden contener las personas en sus manos. Las manos de Rodrigo  dibujan , precisas el  infinito gesto y sostiene al coro, haciendo el milagro de que aún en pandemia,  el coro se deje llevar y confíe en sus infinitas horas de vuelo, en su elegante braceo y  lo que a mi esto me va a regalar, no tiene precio. Super agradecida.

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