Noticias

Joaquín Cortés destapará el bote de ‘canela’ en busca de sus raíces en el Wizink de Madrid el próximo día 23

9 diciembre, 2020

Joaquín Cortés vuelve a los escenarios con la presentación de su gira ‘Vuelta a la Esencia’, con la que reivindica la autenticidad del estilo de vida que envuelve al flamenco y la posición de la cultura en nuestro país, que tan desplazada se ha visto en los últimos meses. Con esta vuelta al ruedo tan esperada y bajo el claim “Vuelta a la Esencia”, Joaquín Cortés busca poner en valor la historia de este arte y la pasión por encima de todo.

Tras 35 años de una carrera profesional brillante a sus espaldas, el artista es uno de los mayores referentes del flamenco a nivel mundial. Su don único le ha convertido en un icono de la cultura española y ahora se erige como un gran protector de este Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO para reivindicar su esencia una vez más.

Por todo ello, el artista sorprenderá a su público el próximo 23 de diciembre en el WiZink Center acompañado de reconocidos artistas y amigos que, como él, llevan el flamenco en la sangre manteniéndolo vivo generación tras generación dentro y fuera de nuestras fronteras.

BC: ¿Que es “Esencia” para Joaquín Cortés?

JC: Pues es la historia de mi vida, es el perfume de Joaquín, de todo lo que me he alimentado y me he llenado y luego he podido de alguna manera expresarlo en mis espectáculos, en mis obras que he creado. “Esencia” es un poco mi raíz, la base mía, la suerte que he tenido de ser un hombre afortunado por haberme dedicado a una profesión tan maravillosa que me ha dado tantas alegrías.

BC: ¿Puedes describir qué podemos encontrarnos el día 23 de diciembre en el Wizink Center de Madrid?

JC: Para el que me conoce y el que no me conoce, se va a encontrar con una fusión de estilos de danza y de música que es la base de mis espectáculos, donde mezclo el flamenco, que es la raíz mía, con otros estilos de danza, como el ballet clásico, la danza contemporánea, la danza moderna y luego a nivel musical el flamenco lo mezclo con el jazz, la música latina, la clásica, con música árabe… En “Esencia” lo más importante es el trabajo como coreógrafo, poder hacer que las bailarinas, y un bailarín que viene de contemporáneo maravilloso Nicolás Rambau Seraphin, que pueda bailar una mezcla de estilos, que como digo y pienso yo, en mi forma de crear no hay fronteras, me gusta todo, me gusta llenarme de todo y expresarlo luego en mis obras. Y luego “Esencia”  también es un espectáculo que es la historia de un hombre que soy yo, de un niño que soñaba con volar, como Peter Pan y al final he volado mucho por el mundo y mi creatividad, mi país de nunca jamás, lanzarlo al mundo.

BC: ¿A qué huele tu piel en este momento de tu vida? ¿Qué has recogido en toda tu trayectoria y crees que aún continúa en ti?

JC: Pues cuando me propusieron hacer un perfume, les dije que Joaquín huele a canela, huele a jazmín, olores de mi niñez. De pequeño mi abuela tenia macetas con jazmín, eso en por parte de mis abuelos maternos que me criaron un tiempo y en casa de mis padres, lo que había era olor a canela, tomábamos té con canela, mi padre venía, viene, de Tetuán aunque sea gitano y recuerdo muchas cosas así con la canela, con el incienso… y ahora pues no sé, tengo muchos, pero siempre me acuerdo de la infancia, y voy con mi hijo y le digo mira Romeo que bien huele a canela esto le encanta a papá, creo que ese olor a azahar, de los naranjos que hay por ejemplo en el patio a la entrada a la mezquita de Córdoba, son esos olores de pequeño que te marcan y luego tu persigues de mayor.

BC: ¿Cómo explicarías a las personas que no conocen el mundo de la danza, como es el día a día de un bailarín de alguien con tu nivel profesional?

Buena pregunta, somos como deportistas de élite, si sabes que tienes que salir al escenario, te tienes que preparar con tiempo. Ahí tenemos en el mundo de la danza por ejemplo a mi tío Cristóbal Reyes que es un señor que todos los días tiene una disciplina que sigue y sigue y no para, yo me meto en muchos tinglaos y a veces me es complicado dedicar tantas horas como quisiera pero que la gente sepa que hay mucho sacrificio, mucha lucha, hay mucho ensayo, muchas horas para prepararte técnicamente, para preparar una coreografía, para estar con los bailarines para crear una historia, estamos hablando de muchas horas, de muchos días, de mucho tiempo y además tiene que ser constante porque si no, puedes perder forma, velocidad, técnica, es un trabajo muy sacrificado, muy constante, tiene que ser a diario. Día tras día hacer algo.

BC: ¿Estás en contacto a veces con tus orígenes cordobeses? ¿Qué crees que hay en ti, en tu baile y en tu carácter de esa tierra?

JC: Sí, bueno, claro. De esa tierra, tiene que haberlo, por supuestísimo tengo toda la familia de mi madre en Córdoba , la de mi padre en Málaga y bajo mucho a verlos. A ver, mi sangre viene de ahí de una ciudad que fue capital del mundo. Marcaba tendencias, exportaba cultura y todos somos una mezcla de razas de cultura, puede ser que el hombre cordobés tenga una apariencia muy formal, en contraste del hombre gaditano que tiene otra gracia, por ejemplo, pero bueno yo soy una mezcla de todo, desde muy pequeño me vine a Madrid y a partir de los 12 años empecé a viajar por el mundo y tu vida va cambiando según lo que vas descubriendo, de lo que vas aprendiendo y de lo que te estas llenando, de todos esos países en donde he vivido, Londres, New York, Roma, ciudades en donde me he ido llenando de otras cosas, añadiendo a mi esencia, me he retroalimentado de otras cosas y me considero hoy en día un ciudadano del mundo. Más que  un cordobés, que lo soy, un español , un gitano-cordobés-español, soy un ciudadano del mundo.

BC: ¿Quienes han sido tus referentes en el flamenco, en el cante, en la guitarra y en el baile? ¿Qué artistas no flamencos te inspiran?

JC: Referentes hay muchos pero gente que te puede marcar en tu generación pues te digo que Camarón en el cante, Paco de Lucía en la guitarra, Antonio Gades en el baile. Mi tío ha sido un poco el culpable de que hoy este aquí y sobretodo él me ha enseñado una cosa que es muy necesaria y la gente no se da cuenta que es fundamental, que es esa disciplina y esa constancia que eso lo tienen muy pocos. Antonio Gades como referente en la danza española y el flamenco, Antonio Ruiz Soler, que son los grandes mitos de la danza española y nos han marcado, son gente que son referente. Y gente no flamenca, pues Rudolf Nuréyev, que era gitano también, a mi me llamaban el Nuréyev flamenco por medio mundo, me encantaba cuando de niño veía sus videos. A mi me gustaba mucho el ballet y se me daba muy bien además Michael Jackson que tuve la suerte de compartir con el escenario en Montecarlo, mucha gente, me  podría ir a la moda, al cine, a la publicidad, a muchas cosas que he hecho y me han inspirado y que forman parte de mi vida. Scorcese, Coppola, Almodóvar, Giorgio Armani que yo he sido su musa durante 10 años y ha creado vestuario para mi, al igual que Jean Paul Gautier, no hay mucha gente, que he trabajado con ellos que les he inspirado y que me han inspirado a mí, lo maravilloso es que ha sido una cosa reciproca.

BC: Siento mucha curiosidad por saber cómo es una persona que rompe los moldes y lo establecido, que hace 30 años impulsó en mí y en muchísimos compañeros las ganas de bailar profesionalmente, haciéndome sentir que la danza era un reto apasionante, ir a un espectáculo tuyo era para mí asistir a un sueño repleto de emociones, una universidad sobre lo escénico, la música, la luz… ¿Cómo eres? ¿Qué cualidad crees que hay en ti que te ha hecho pisar los escenarios que otros antes no habían pisado y que te ha hecho vivir los momentos, que otros, ni anterior ni posterior a tu éxito han vivido? (Aquí Joaquín se levanta y dice que se le han puesto los pelos de punta y tiene frío con lo que acabo de preguntarle y se pone su abrigo) (Risas y mucha emoción)

JC: Yo creo con toda la honestidad y con lo que he sufrido cuando se metían conmigo hace unos años, que después, te das cuenta, que sí, que eres un referente, empecé a encontrarme a personas que me manifestaban que gracias a encontrarse conmigo, querían bailar, ha pasado en España, en Italia  y ha pasado en muchos países del mundo que he ido yo a bailar, no interesaba el flamenco y de pronto todo el mundo quería aprender flamenco. Por algo será, no lo sé, quizás no sé yo explicarte, pero si hay algo bueno en mí, tendrá que ver con que soy una persona que he sido muy pasional y he luchado mucho por esto, porque es algo que amo. Cuando dicen hay un futbolista que ha llegado mas lejos que nadie, quizás sea que ese futbolista ha dormido con el balón a su lado y otros no, yo soy de esos que he dormido con mis botas de bailar al lado. Yo estaba 12 horas bailando y eso lo sabe mi tío Cristóbal. Modestia aparte, nadie ha apostado por hacer estadios de futbol con baile, nadie ha hecho una gira en plaza de toros llenando en su época, cuando me decían que estaba loco, nadie se propuso hacer los sitios mas emblemáticos del mundo bailando. Ojalá, yo no sé los años que me quedan a mí, pero ojalá que aparezca alguien… porque hay muchos cantaores, pero Camarón hay uno, muchos increíbles guitarristas, pero Paco de Lucía hay uno, hay muchos artistas, pero estrellas que marquen una época, que marquen un antes y un después no hay tantos, es muy muy difícil.

BC: ¿Si tu hijo un día te pidiera que le explicaras en qué consiste tu trabajo, que le dirías?

JC: Que su papá cuando era muy niño se enamoró de la danza, descubrió el baile, se enamoró de un mundo maravilloso, un mundo mágico, como es el mundo de la fantasía, de la creatividad, del teatro. Yo siempre digo, cuando se levanta el telón te tienes que meter en ese mundo mágico tienes que crear cosas que emocionen, que la gente sienta y vibre y que le toque la fibra y que puedan llegar un poco a soñar. Entonces yo a mi hijo le explicaría eso, no se si voy a ser el padre perfecto para poder explicarlo bien a través de las palabras, pero intentaré inculcarle eso. Tengo un niño que ha nacido con una sensibilidad muy especial, así que creo,  tiene esa capacidad para entender esto que estamos hablando. No se si tengo más hijos, si van a tener esa sensibilidad, pero Romeo la tiene.

BC: En estos extraños momentos, yo me pregunto, ¿será que vienes el 23 de diciembre a darnos un nuevo mensaje? Vienes a darnos con tu espectáculo de “Esencia”, con el súper elenco que llevas, con tu empeño de producir formato grande, otro impulso a la cultura de este país, que está en una especie de barca en mitad del mar a la deriva?

JC:  Sí, rotundamente, el mensaje es ese, hacer esto por la cultura, por la gente que ama la música, que ama la danza… me considero  valiente  porque yo lo hago y lo produzco, si gano, ganamos todos y si pierdo, pierdo yo. Yo lo hago porque creo que es necesario hacer esto, en estos tiempos que corren y viendo cómo está el flamenco, cómo está la danza ahora mismo, que está un poco de capa caída, creo que hay que intentar dar un impulso,  dar otra sensación, al gran público, que también  diga, oye, hay que apoyar el arte, hay que apoyar la cultura, porque al final forma parte de nuestras vidas, es esencial, es la base de todo, la educación y la cultura. Y la danza, la música es como la medicina, la medicina del alma, tenemos que seguir alimentando el alma. Por eso yo creo que es fundamental dar este mensaje, hay que luchar por esto, hay que hacer que la gente vuelva a creer y que la gente vuelva a ver espectáculos.

BC: ¿Si te digo que te concedo un deseo, que pides?

JC: En estos momentos, simplemente porque ya tengo un hijo y veo la vida desde otra perspectiva, sobre todo pido salud. Por que tengo que pedir uno, si pudiera pedir más… (Y empieza a enumerar)(Risas).

Begoña Castro para Flama

Comentarios (0)

Publicar comentario

Name
Email