Iván Chaskío muestra su arte en el ciclo ‘Flamenco con Duende’ de Valladolid
El pasado domingo 19 de abril en el Teatro Cervantes de Valladolid, dentro del ciclo ‘Flamenco con Duende’, le correspondió a Iván Chaskío invocar al genio, con el acompañamiento de Julio Romero. No sé si al duende le gustan o no las multitudes: ¡Qué poca gente hay!, ¡Qué raro! – comenta una señora en la butaca de al lado.
Rosa Moreno, habitual maestra de ceremonia: «Veo caras conocidas; ¿Qué tal Paco? Parece que estamos en familia». Tras presentar de forma entusiasta a Iván Chaskio y a Julio Romero, lanza la recomendación de escuchar y sentir el flamenco, así como dejar de intelectualizarlo; que si no es puro, que si no es fiel a tal estilo, que si tal, que si cual. No hace falta entrar en todo esto para disfrutar y sentir el flamenco. El flamenco tiene una serie de códigos y de ‘reglas’. El conocerlas te puede ayudar a entenderlo y apreciarlo más, pero si no te llama, si no lo sientes, mal asunto.
La intención de un cantaor cuyos últimos dos discos llevan por título ‘Pureza’ y ‘Mi verdad’ se cuenta sola. Iván se presenta, se muestra jovial y cercano, como en casa; no en vano, estuvo el día anterior en Zaratán, pueblo a dos kilómetros de Valladolid, y en el pasado diciembre y en el mismo escenario protagonizando una zambomba flamenca.
«¡Viva Valladolid! ¡Viva el flamenco!». Así comenzó el recital Iván, con una tanda de soleares y una bulería por soleá, como él mismo explica al introducir los cantes.
“Continúo con un cante que no se hace mucho y de preciosa melodía; una milonga”, espetó el cantaor. Milonga de la Virgen del Rocío, rematada con un fandango, presente en su último disco ‘Pureza’. Continua el recital con una seguirilla, alegrías, malagueña, también presente en el disco, y unas bulerías. Del disco se deja, entre otras cosas, una petenera, cante también no muy habitual.
Para finalizar, para sorpresa de pocos, unos fandangos, y para sorpresa de casi todos, plantea un reto:
Si hubiéramos escuchado con atención su disco antes del recital, que bien hubiera quedado a la afición de Valladolid. En el disco canta alguno de los fandangos. ¿Cuáles? A oír el disco.
Como colofón ese fandango por medio que dice “Calla, por Dios, pare mío, / y no ofendas más a mi mare. / Calla, por Dios, pare mío, / Mira que si tú eres mi pare, / ella es la que a mí me ha parío. / Y no consiento que me la maltrate nadie”. Letra contra el maltrato y reivindicación de la madre, el origen, la pureza, la verdad.
P.D. Era el cumpleaños de Carmen, como estábamos en familia y animados por Iván a cantar el cumpleaños feliz. ¡Hasta el duende cantó!
Fernando Alonso-Pimentel para Flama



