Noticias

Israel Galván se pone fla.co.men para cerrar el Festival Flamenco On Fire 2019

26 agosto, 2019

Fla.co.men es pura esencia de Israel Galván, con la producción de Pedro G. Romero. Arte efímero, un laboratorio en directo en pleno cierre del Festival Flamenco On Fire 2019 en el Baluarte. Comienza al ritmo electrónico de Chimo Bayo, el famoso himno de la Ruta del Bacalao de los años 90: Exta-sí, exta-no… Todo en tono de humor, con un público entregado que igual que se quedaba perplejo con las ‘ocurrencias’ del personaje, que se doblaba de risa. Israel hace toda una deconstrucción del baile flamenco. Coge cachitos rotos y los va pegando cual mosaico. Y lo más curioso, es que tiene sentido, y flamencura por los cuatro costados. Ante un público que no da crédito, pero que no para de aplaudir y aprovechar cualquier silencio para jalear a los artistas. Que por cierto, van todos sobrados de calidad y soniquete.

Israel Galván, haciendo de las suyas, es capaz de mantener al público sentado durante hora y media con esa coreografía rompedora y provocadora, pero que muestra que todo tiene sentido. Pasan de sonidos estridentes al violín de Elo Cantón  y bombo, para pasar al silencio absoluto… que se prolonga hasta el punto de ser algo incómodo. Todo entra dentro del espectáculo. El xilófono de Proyecto Lorca rompe el silencio, al compás del zapateado de Israel. El sevillano se baja del escenario y se pasea a oscuras ‘danzando’ entre el respetable, de arriba abajo, se recorrió todo el teatro. En este punto, un foco hubiera sido interesante para poder verle.

Ya pasada más de media hora de espectáculo, comienzan a aparecer el resto de artistas… con esa voz imponente y única del utrerano Tomás de Perrate. Eco de otros tiempos, uno de los metales más preciados del cante flamenco de la actualidad. Aunque, claro, al estilo de Israel. Aunque no pudimos disfrutar de su voz; ni de la de David Lagos, sí pudimos reírnos con ellos, y escucharlos a ratitos, dentro de la vorágine galvánica. David e Israel juegan al compás con palmas y tacón, burlando el compás. Ambos cantaores hacían algún sonido, cantaban algún que otro verso… pero no pudimos escucharlos en su totalidad. Y todos comienzan a cantar al estilo de la película de la Chaqueta Metálica: «Me gusta trabajar con el Tío Sam…»… como de Los Marines americanos en sus entrenamientos más duros. David entonando y Perrate haciéndole los coros. Y del yanqui pasamos a los cantes de trilla, sin anestesia. Posteriormente, David le canta unas alegrías a Israel, mientras este hace palmas con una mano de un espectador.

Proyecto Lorca, al saxo interpreta un pasodoble taurino. Y el toque de Caracafé, que también se marcaba un baile a lo galvánico, con esas patas de alambre dando saltos por el escenario. No sé puede ser más flamenco. Y, de fondo, la voz de Perrate: «¿Qué fue primero, la coleta, el toro, o el torero?». Aquí sí se escucha un poco al de Utrera cantiñeando letras taurinas, para entrar por soleá con remate por bulerías.

Posteriormente, suena el violín y el saxo a ritmo de música celta… o también algo de música vasca. Parecían confluir varios estilos musicales… hasta que viene el ya famoso fin de fiesta, con Israel vestido de gitana y dando vueltas ‘como loca’ en una fiesta donde todos le jalean. El público disfrutó enormemente, e Israel da otra visión del flamenco que es muy interesante, una visión cabal, pero dentro del caos, un caos muy ordenado.

Texto: Isidoro Cascajo
Fotografía de Javi Fergó

 

Aquí un vídeo que no pudimos resistirnos en grabar, ya que el público disfrutó de la calidad del flamenco (y del humor) del genio sevillano de la danza flamenca: Israel Galván:

 

 

Comentarios (0)

Publicar comentario

Name
Email