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Gran homenaje a Víctor Monje Serranito en el Teatro Flamenco Madrid con Pepe Habichuela, Riqueni y Sordera, entre otros muchos

18 enero, 2019

Guitarras de Ramírez suspendidas en el aire esperaban ansiosas lo que en la noche del 13 de Enero iba a suceder en el Teatro Flamenco de Madrid. Entendieron allí suspendidas que homenajear a Victor Monje Serranito no es otra cosa sino homenajear a ellas mismas, instrumento que enamora de por vida a tantos músicos en España y en el mundo entero. La guitarra flamenca.

Y sucedió tanto y tanto que me atrevería a decir que ante los que allí asistimos expectantes, el tiempo quedó parado y el espacio testigo de un viaje que iba sin medida pasando por todos los tiempos. Las “caricias de los tocaores” fueron mucho más que palabras de agradecimiento. Tres horas casi sin pausa entre anécdotas que robaba de la memoria del homenajeado y con mucho temple ese gran amante de la guitarra y del flamenco José Manuel Gamboa.

«Perdonarme porque a parte de la emoción que siento, llevo dos años y medio, por motivos personales, sin tocar para el público. Sí a diario en mi casa, eso sí, pero ante vosotros quizás donde quiero que suene un “Fa” suene un “Fu”.
Abre la noche Serranito en solitario con una taranta a Cazorla. «Un sabor muy a agua, es allí donde empieza el Guadalquivir, pero con sabor a minas. Allí  es donde empieza Andalucía». 

Después de esta salida, los regalos para el guitarrista de Chamberí se dispusieron a ser entregados, Óscar Herrero y su hijo Mario. «He compartido muchos escenarios con él, he aprendido mucho, sobre todo a saber estar. Siento que con él  hice mi Universidad y terminé de doctorarme gracias a él. Estuvo en el bautizo de Mario que hoy está aquí para tocar para ti maestro. Un tema en tonalidad de taranta que sé que te gusta mucho y va y viene a la bulería».

Pepe Habichuela entra en escena y arranca un largo aplauso.
Inicia su solo y las guitarras suspendidas en el aire parecen bailar con el toque del granaíno. A continuación Rocío Díaz se pone a la derecha de Habichuela y anuncia su cante por fandangos de Huelva. «La última letra la terminé esta mañana. Te la voy a cantar con mucho cariño y con mucha admiración que tú sabes que te quiero mucho. … Y es leyenda en la guitarra, pa los flamencos un mito que yo no pongo ni quito, que el gran maestro se llama Víctor Monje Serranito». Así cierra su cante la trianera.

El maestro Riqueni agradece el legado y el aporte a la guitarra en España del maestro y con su toque entendemos el nivel en donde se encuentra este instrumento situado. Nivel que siendo de una generación más joven dejará también constancia con su toque por minera. Jesús del Rosario, su padre El Entri, que presenta en escena una clase abierta con sus alumnos de guitarra de Caño Roto, ofreciendo ejercicios recogidos del que hoy es homenajeado y allí presente expectante, esos ejercicios que siempre quedan para la intimidad del que estudia a diario horas y horas para después, con la técnica aprendida, poder volar hacia sus sueños. También procedente de esta escuela, Aquilino Jiménez, nos deleita con un sólo y un acompañamiento del cante personal, y también de casta de Ingueta Rubio por fandangos de su abuelo El Rubio.

Les toca el turno a Alfonso Calvo y Eva Durán cantando con gran sutileza y flamencura por malagueñas. Le siguió José Carlos Gómez, que contó lo feliz que fue cuando tuvo la suerte de acompañar durante siete u ocho años al maestro por los escenarios del mundo. Brillante su colaboración, su sólo por bulerías y su acompañamiento al cantaor cordobés David Pino por seguiriya.

Serranito interpretó Romance para un poeta, dos guitarras y cello para García Lorca. Se proyectó un vídeo de artistas que no pudieron asistir al acto, entre ellos Cañizares hablando de cómo una guajira de Serranito fue un gimnasio sin duda para su mano izquierda.

Javier Andrade, director de Teatro Flamenco de Madrid, sale al centro de las tablas para agradecer el trabajo que ya vienen haciendo Ángel Rojas y María Larroca; y con especial entrega en este acto que será el despegue para próximos domingos flamencos.
Amalia, representante de Ramírez, sube al escenario al encuentro de Andrade. «Víctor, mi padre, te adoptó y mi bisabuelo diseñó una Guitarra de Oro que fue pasando de padres a hijos y decidimos la familia, entregarte hoy una copia a ti de la original».

El sonido para mí, tan bello como infernal, del heavy metal, me atrevería a decir  con sello español, se introduce entre el público y nos sorprende a todos, Manuel Seoane, guitarrista del Mago de Oz. «Me lo presentó la familia Ramírez. Primero me cautivó su persona, después descubrí que era un genio y sé de más guitarristas de rock and roll que se estudian sus fraseos para después adaptarlos a sus músicas».

Del heavy al soniquete jerezano, Vicente Soto Sordera, «aquí también pido un fuerte aplauso a este guitarrista que me acompaña, a don Pepe Habichuela, que no siempre se puede encontrar uno con guitarristas que lleven más de 60 años de profesión, así que entre ellos haré lo que pueda». Suenan los primeros compases por soleá por bulerías, y Soto le jalea con el alma: «¡Ole Pepe mío!».

José María Bandera y Gerardo Núñez son las dos últimas piezas de este enorme puzzle que refleja agradecimiento, reconocimiento y cariño. Queda constancia que cada uno de ellos son merecedores de recibir la herencia de Serranito; y también se percibe la abundancia que hoy en día y sin duda en el futuro tiene y tendrá la guitarra en España. El legado se siente  aún muy vivo, Monje Serranito aún sigue amasando, porque se sienten en su sonanta matices de búsqueda, y un espíritu atento a todas las épocas. «Yo no tuve profesor, aprendí escuchando a todos. En todos hay algo que aprender». Contó en un momento de la gala Serranito.

El cierre lo pone el trío formado por Mario Parrana, Javier Conde y Víctor Monje con una creación inspirada en un tema popular de Arpa Paraguayo y que dio mucha popularidad al maestro, Pájaro campana.

Y la guinda, como es habitual en cualquier celebración flamenca, fue por bulerías, el baile flamenquísimo de Toni El Pelao y la felicidad hecha baile del maestro Serranito.

Texto: Begoña Castro
Fotos y vídeos: Manuel García

 

 

 

 

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