Gema Moneo, la guardiana del temperamento jerezano
Gema Moneo triunfó el pasado sábado 25 en el Teatro Villamarta con su espectáculo ‘Atrevida’, dentro del marco del XXVII Festival de Jerez. Un espectáculo de baile flamenco clásico que hizo las delicias del público asistente, mayoritariamente foráneo. Arropada por el cante de Miguel Lavi y Antonio “El Pulga”, las guitarras de Paco Iglesias y Jesús Agarrado, las palmas de Jesús Cantarote y Diego de Montoya y la percusión de Carlos Merino, la bailaora jerezana, con la dirección musical y el piano en directo de Melchor Borja, se propuso defender un baile racial, casi salvaje y dar rienda suelta a su frustración como cantaora.
Así, el espectáculo comenzó con una escena en la que ella, rodeada de sus músicos, se echa hacia delante para entonar una soleá por bulería que acaba bailando con el taconeo vertiginoso y virtuoso que la caracteriza y el dominio del compás de ese soniquete por bulerías que poseen de forma natural los artistas que, como ella, han nacido y se han criado en Jerez. Este año se cumplen los cien años del nacimiento de Lola Flores y Gema quiso rendirle su particular homenaje cantándole una zambra acompañada por el piano de Melchor Borja, que comenzó entonando una farruca. En esa escena Gema reivindicó el temperamento que colmaba de fuerza y racialidad el arte de Lola Flores y al que ella aspira con su baile.
Tal vez por ello eligió como artista invitada a María Vizárraga, una cantaora que se entregó a los tangos como si no hubiera un mañana, tal vez demasiado porque en ocasiones su cante rozaba el grito y perdía afinación, aunque cumplía con el carácter racial y salvaje que la bailaora jerezana quería imprimir al espectáculo. Un carácter que también impregnó el cante de Antonio “El Pulga” por malagueñas, y el de Miguel Lavi por seguiriyas, aunque donde ambos se lucieron fue en la solea y las bulerías del final, con las que Gema Moneo demostró que, si algo no le falta, es temperamento.
Carmen Lara para Flama


