Extremadura celebra el Centenario de Porrina de Badajoz en 2024
Porrina de Badajoz, José Salazar Molina (Badajoz, 13 de enero de 1924 – Madrid, 18 de febrero de 1977), fue un icono pop – con sus gafas y clavel -, que lo convirtió en una de las personalidades del flamenco nacional, a lo Lola Flores, Bambino… un gran cantaor jondo y gitano que no llegó a más por su pronto fallecimiento a la temprana edad de 53 años, tras un tortuoso cáncer.
Después de desarollar su carrera profesional en su tierra extremeña y pacense, cantando por vez primera a los 10 añitos en Valverde de Leganés (Badajoz), comienza su ‘conquista’ de Madrid en el Teatro Pavón, y a partir de ahí ya por diferentes tablaos flamencos de la capital.
Ahí comenzaría la leyenda del cantaor flamenco más singular y simbólico del atlas flamenco extremeño. Toda una leyenda que continúa… en 2024 con el centenario de su nacimiento.
La encargada de la organización de esta efeméride es el CEMART (Centro de Artes Escénicas y de la Música de Extremadura), la cual, a través de su director, Antonio Marín, informa que habrá todo tipo de actividades en memoria de este gran cantaor; entre las que ha destacado el día que se le dedicará a Porrina en las Jornadas de la Música de Extremadura, que se desarrollarán en abril en la capital, Mérida. Al igual que el Ciclo Flamenco Plaza Alta de Badajoz estará dedicado a su genio y figura. Por supuesto, en el mes de julio se celebrará como cada año desde 2001 el Festival Porrina de Badajoz.
Asimismo, también se adelantó que se creará próximamente el Centro Internacional de Flamenco, donde el cantaor gitano tendrá un espacio dedicado a su figura. Desde el 6 de enero de 1988 cuenta con una escultura de bronce y granito – realizada por Juan Cuevas – en la Plaza de la Soledad de Badajoz, junto a la cual hay un escudo de armas del Marqués de Porrino (o de Badajoz), como se le conocía, mostrando un as de tréboles, una columna y el león (escudo de la ciudad de Badajoz), un clavel, unas gafas, y el lema Gladio Voce Que Vivo, expresión del Latín que significa: La Espada es la Voz que Vivo.




