El Premio SGAE de Flamenco Paco de Lucía 2026 queda desierto
El Premio SGAE de Flamenco Paco de Lucía 2026 no dejó indiferente a nadie ayer en el Teatro Central de Sevilla. El veredicto del jurado fue un golpe de realidad, difícil de asimilar para los asistentes: el primer premio quedó desierto.
No fue una decisión gratuita ni un desprecio al talento, según fuentes de SGAE. Podría interpretarse como una reivindicación de la máxima exigencia en una época donde la inmediatez suele diluir el rigor, ante un tribunal, compuesto por Gerardo Núñez, Juan Carlos Romero, Rosario La Tremendita y Lucía Sánchez Varela (hija del genio de Algeciras), que prefirió recordar que la composición en el flamenco no es solo técnica, sino arquitectura, alma y una búsqueda constante de la vanguardia desde la raíz.
Como portavoz del jurado, el cantaor y coordinador de flamenco de la Fundación SGAE, Arcángel – quien no tenía voto -, lo dejó muy claro: la lupa estuvo puesta en el equilibrio de las piezas y en la originalidad de la escritura musical, desnudando las obras de la pirotecnia de la interpretación en directo. El concurso, coorganizado junto al Instituto Andaluz del Flamenco y la Fundación Paco de Lucía, nació con ese propósito: premiar a la mente creadora, no solo a los dedos ágiles.
De las 45 propuestas presentadas de todo el país, solo ocho compositores alcanzaron la codiciada final en una noche donde convivieron formatos minimalistas de guitarra solista con sonoridades orientales, contrabajos y percusiones.
Al quedar el primer escalón vacío, los focos apuntaron con fuerza hacia el gaditano Antonio González (Chipiona, 1999). A sus 26 años, demostró poseer una gran madurez compositiva. Su obra, La lectura, se alzó con la segunda posición (dotada con 3.000 euros). No es una pieza ligera: está directamente inspirada en la atmósfera oscura y psicológica del cuadro Hombres leyendo de Francisco de Goya, según declara el mismo guitarrista. González, que lleva impregnada la escuela de su maestro Manolo Sanlúcar y que actualmente destaca en la gira de Mayte Martín y en los nuevos proyectos de Jesús Carmona y La Lupi, digirió el premio a la puesta en valor del compañerismo vivido tras bastidores antes que la propia competitividad del escenario.
El palmarés lo completó el talento de la provincia de Huelva. El tercer galardón (1.500 euros) fue a parar a manos del almonteño Chico Gallardo por su obra Creencias, mientras que el cuarto premio (1.200 euros) lo amarró el también onubense Francis Gómez con Ribera del Tinto.
La gala, que contó con el emotivo momento de ver a Pepe de Lucía entregando el premio al segundo clasificado, dejó en el ambiente una reflexión profunda sobre el rumbo de las seis cuerdas. Como bien apuntó Manuel Marvizón desde la Fundación SGAE, Paco de Lucía revolucionó el flamenco porque dominaba la tradición, pero nunca tuvo miedo de romperla para abrir pasajes vanguardistas.
El veredicto de esta tercera edición — que sucede a los triunfos históricos del pianista Juan Pérez en 2022 y del guitarrista Álvaro Martinete en 2024 — sienta un precedente. El certamen de composición flamenca más relevante de la actualidad ha dejado claro que sus laureles no se regalan.
Fotografías: Lolo Vasco/SGAE






