El Pele doma el cante en Pamplona, mientras Liñán cuelga el ‘No hay billetes’
La maestría y solera de El Pele se apoderó del Tablao del Hotel Tres Reyes anoche en el Festival Flamenco On Fire con un recital que conmovió a un público convocado alrededor de las 23:30h, que parece que es el mejor momento para dejar llevarse por las emociones. Manuel, al igual que el día anterior José Mercé, forma parte de esos últimos representantes de una generación de cantaores que ha dado lugar a estilos muy personales; algo que parece ser que ‘flojea’ en los tiempos que corren donde todo está más homogeneizado. Con otra característica, que saben escuchar y tratar al público siempre desde la cercanía y con un gran sentido del humor.
Niño Seve comenzó templando las cuerdas en solitario preparando la salida del cordobés. El Pele tomó la escena con esa voz tan única y especial, impregnado de un inconfundible eco gitano y flamenco. Puesto en pie comenzó con el Romance de Juan de Osuna rematando por siguiriya, en una sala completamente en silencio. Es increíble la afición que se ha generado en Pamplona gracias a este genial proyecto liderado por Arturo Fernández, a quien Manuel le dedicó los tientos tangos que, por cierto, los hizo suyos, estirando los tercios hasta doblegar el cante y llevarlo a su terreno, domando ese cante ‘salvaje’.
En la sala se respiraba el respeto de las grandes ocasiones, con un público que supo arropar al cantaor en todo momento, entrando a tiempo con oles que evidenciaban la complicidad a ambos lados del escenario. El momento más íntimo y cercano llegó por fandangos. «No sé lo que hacer ahora»; dejando un momento de silencio… Y explicó que tiene un nieto «muy malo» que no quiere ir al colegio, entre las risas del público, y le dedicó unos fandangos. Continuó con otros versos también muy personales: «La gente me pregunta cuándo me voy a retirar, y yo les digo que moriré cantando».
Las alegrías de Cádiz aportaron la sal y la frescura a la madrugada, antes de desembocar en la singular ‘soleá de El Pele’, que hizo levantarse a un público a quien se le quedó muy cortito el recital, y que estuvo tocando palmas durante diez minutos para que saliera de nuevo, algo que no sucedió y que dejó la miel en los labios.
Justo antes del recital del Manuel Moreno Maya El Pele, el Baluarte de Pamplona estaba a rebosar para ven al bailaor Manuel Liñán en un festival que está llenando aforos día tras día, y en plena temporada baja en la ciudad, lo que es una muestra del poder de convocatoria del flamenco, que se ha convertido en todo un revulsivo económico en la capital navarra. El granaíno ha traído su obra ‘Muerta de Amor’, que lleva girando desde 2024 incansablemente por gran parte del mundo, desde Madrid a Mont de Marsan o Nueva York, entre otras muchas ciudades que han formado parte de la gira de una obra única y de gran intensidad que hizo que las dos horas se pasaran ‘de volao’. Aquí la crónica de su estreno en Madrid en 2024.
Isidoro Cascajo







