El legado de Manolo Sanlúcar entra en las aulas de la Universidad Pablo de Olavide
La Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Fundación Manolo Sanlúcar Aura Seguros han sellado esta mañana un ambicioso protocolo general de colaboración para promover el estudio, la formación, la divulgación y la salvaguarda de la cultura jonda, situando al legado del genial guitarrista sanluqueño en el centro de su actividad científica y pedagógica.
El convenio, ratificado por Francisco Oliva Blázquez, rector de la UPO, y José Martínez Talavera, presidente de la Fundación, abre una nueva vía de cooperación institucional. Ambos organismos sumarán fuerzas canalizando sus proyectos a través de la Cátedra Olavide de Flamenco y el Instituto Internacional de Guitarra Flamenca Manolo Sanlúcar. El propósito final no es otro que detectar y apoyar el talento joven, garantizando que los conocimientos del arte flamenco se transmitan con rigor a las futuras generaciones.
La Pablo de Olavide se encuentra actualmente inmersa en otro proyecto flamenco que organiza cada año: los Cursos de Verano de la Olavide en Carmona.
Un paso académico para la guitarra
Durante el acto de firma, el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Francisco Oliva, no ha dudado en calificar la guitarra como «el alma del flamenco». Para el máximo responsable de la UPO, conectar de forma bidireccional la cultura universitaria y las raíces del arte andaluz responde a «un imperativo que tenemos que cumplir». Según Oliva, este acuerdo representa el paso académico definitivo que hacía falta para «consolidar la formación, la investigación y la preservación de la historia y el presente del flamenco».
No se trata de un terreno nuevo para la institución sevillana. La UPO cuenta con un sólido arraigo en la materia que se remonta al año 2002. Desde entonces, ha mantenido una línea constante de investigación y promoción que hoy se vertebra de manera prioritaria en su Cátedra Olavide de Flamenco. Este foro se concibe no solo como un espacio estrictamente docente, sino como un motor cultural que proyecta el flamenco en tres vertientes esenciales: como pilar de la identidad andaluza, como expresión artística viva y, por supuesto, como disciplina de estudio universitario.
Rigor universitario sin perder el duende
Por el otro lado de la balanza, la Fundación Manolo Sanlúcar aporta a este convenio un valioso patrimonio inmaterial: el método, la obra pedagógica y la inabarcable herencia musical del maestro de Sanlúcar de Barrameda. El principal brazo ejecutor de la Fundación en este sentido es su Instituto Internacional de Guitarra Flamenca, un centro de alto nivel concebido para la creación, la difusión del toque y la transferencia de conocimiento técnico.
José Martínez Talavera, presidente de la Fundación, ha puesto en valor la enorme sintonía que existe entre la metodología del Instituto y el ecosistema formativo de la universidad. En palabras de Martínez Talavera, el acuerdo marca un punto de inflexión histórico: «La guitarra flamenca merece un espacio propio en el ámbito universitario, con rigor académico, pero sin perder nunca su esencia». El presidente concluyó destacando que, con la firma de este protocolo, «hoy damos un paso muy importante para el presente y el futuro de la guitarra flamenca».





