El Cabildo Flamenco de Archidona se atrinchera como «Alegato contra la pureza»
El inconformismo flamenco tiene una cita ineludible este verano en Archidona con su Cabildo Flamenco 2026. Bajo el lema conceptual de los 30 años de la publicación de Alegato contra la pureza, obra con la que José Luis Ortiz Nuevo – creador de este festival – sacudió los cimientos del género en 1996.
En el 9º Cabildo Flamenco de Archidona se ha anunciado una revolución estructural y artística para su edición de 2026. Los próximos 3 y 4 de julio, el festival concentrará su torrente cultural en un formato de apenas 48 horas intensivas, trasladando toda su actividad al aire libre en el recinto Sunset, un espacio delimitado para favorecer una experiencia inmersiva y de estrecha convivencia entre artistas, investigadores y cabales, según se menciona en la nota de prensa.
Durante dos jornadas consecutivas, Archidona se convertirá en un hervidero de conciertos de vanguardia, sesiones críticas y foros de debate que desafían los dogmas tradicionales del arte jondo.
Electrónica, memoria y grandes nombres
El telón del Cabildo se levantará el viernes 3 de julio con una de las propuestas más arriesgadas de la temporada: Electroverdiales, la hibridación sonora comandada por Alejandro Lévar y Rocío Boterita. La noche mutará hacia horizontes más melódicos pero igualmente contemporáneos con Kiki Morente y Davideana, dejando el cierre de la primera jornada en manos de Carlos Emblemátika y su emotivo espectáculo Recuerdo a Alicia Acuña. – en recuerdo de la querida cantaora sevillana que nos dejó el pasado año.
El sábado 4 de julio arrancará con un pregón de apertura a dos voces entre el cantaor Antonio Campos y el propio José Luis Ortiz Nuevo, antesala idónea para el tradicional Encuentro de aficionados y una mesa redonda que diseccionará, tres décadas después, el impacto del concepto de «la pureza» en el flamenco actual.
La música volverá con Chiveca, seguido por la guitarra experimental y poliédrica de Raúl Cantizano. Uno de los platos fuertes llegará con la alianza transgresora del sitar de Gualberto y el baile temperamental de Ana Pastrana, que preparará el terreno para posterior espectáculo de Kiko Veneno. El broche final correrá a cargo Rave Calé y Soleá Gatica.





