El Barrio Obrero se estrena con el cante de Filo, Aurora y Tremendita en el Festival de Huelva 2025
Una noche llena de magia y duende en la primera jornada del Barrio Obrero en el Festival Flamenco de Huelva, donde el arte flamenco se manifestó en su máxima expresión a través de las voces de tres grandes cantaoras.
La velada comenzó con Filo de los Patios, quien conquistó al público con su impresionante capacidad torácica, gran potencia y técnica depurada. Su repertorio fue un amplio recorrido haciendo buena fe de su gran conocimiento y afición: abrió con un cuplé por bulería, seguido de una granaína rematada por media que produjo gran admiración al respetable, y continuó con bulerías por soleá que calaron hondo en los asistentes. La cantaora también interpretó Caracoles y una Seguiriya rematada por cabal de Silverio, aquella de “… moritos a caballo, cristianos a pie…” que grabaron autoridades del flamenco como El chaqueta o Sernita de Jerez, demostrando su dominio en cada palo. Cerró su actuación con fandangos de Huelva muy bien ejecutados y una bulería de La Paquera, rematando con fuerza y gracia.
Luego fue el turno de Aurora Vargas, quien aportó un aire fresco y lleno de gitanería. Con un repertorio que incluyó cantiñas, tangos y bulerías, su voz vibrante y su pellizco característico lograron conectar rápidamente con el público. La artista no solo cantó, sino que también cerró la noche con un fin de fiesta en el que ella misma bailó, cantó y dio compás al siempre rítmico guitarrista El Perla, el cual suena flamenco hasta cuando duerme, demostrando su versatilidad y pasión por el arte flamenco. Aurora es Aurora, no hay más, es la mejor definición con todo lo que conlleva dando un toque especial a la noche, dejando una sensación de alegría y autenticidad en cada interpretación.
Finalmente, La Tremendita subió al escenario para cerrar la velada con su carácter intenso y su gran interacción con el público. Su repertorio incluyó seguiriya, cantiñas, milonga y tangos, mostrando su versatilidad y profundidad emocional. La cantaora trianera se entregó por completo, transmitiendo un profundo sentimiento en cada cante y logrando que el público se sintiera parte del espectáculo. Mezcló a la perfección el cante flamenco clásico con destellos de sonido ambientales especialmente la guitarra eléctrica y una mesa acústica que sonaba para rabiar creando un escenario ideal para captar un gran rango de gustos musicales.
El público acudió en masa ocupando todas las sillas, al aire libre y gratuito, un esfuerzo económico para la organización pero que dio resultado. Fue respetuoso, entregado a los artistas, agradecido cuando tocaba y participó cuando el artista lo buscaba.
Pedro Limón para Flama
Fotos: Ayuntamiento de Huelva









