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Dani de Morón estremece el Auditorio Nacional acompañado de grandes figuras

9 abril, 2019

A las 20 horas del pasado domingo y tras meses de gira con 21, el tercer trabajo discográfico del guitarrista  sevillano Daniel López Vicente, Dani de Morón, se sube a las tablas de la sala Sinfónica del Auditorio Nacional en Madrid dentro del ciclo Andalucía Flamenca. Un sueño, repetirá varias veces a lo largo del concierto. Para la ocasión cuatro de los 11 cantaores que han grabado en el disco, estuvieron presentes, a la lista de los 11 cantaores, El Pele, Miguel Poveda, Estrella Morente, Jesús Méndez, Marina Heredia, Esperanza Fernández…, se suma también la voz de Arcángel, quien además es el director musical del álbum, en donde el objetivo es claro, poner el cante como  protagonista.

Entra Dani de Morón el primero hasta el centro de la sala y dá paso a Antonio y Manuel Montes Saavedra,  Los Mellis. En la sala sinfónica en dónde el sonido es también la estrella, parece que el guitarrista camina en sus primeros tonos con pie firme y con seguridad entra en una explosión por bulerías con el repiquetear de las palmas de Los Mellis y sus jaleos. El concierto ya apunta a convertirse en  banda sonora de una noche inolvidable. El público contenido interrumpe en aplausos tras un corte que no es un final, es un puente para entrar en otro clima.

«Con la responsabilidad en la garganta, de estar aquí, que es un sueño, quiero dar las buenas noches y recibir a uno de los cuatro cantaores que voy a acompañar esta noche que es de lo que trata mi nuevo trabajo discográfico», Rocío Márquez.

… en Córdoba la encontré cuando la feria de Mayo… Con el toque por soleá, Rocío interpreta el Romance a Córdoba que popularizo Marchena. Entra a la percusión el onubense Agustín Diassera y las palmas de Los Mellis y la cantaora también de Huelva canta por tangos.

… si quieres saber los pasos que doy ven detrás de mi, que yo a Triana voy…

Márquez baila con sus manos y recita-canta mientras se estremece.

Dani de Morón esta vez sin cante toca Farruca. Cantada por la guitarra, acompasada con la percusión. Entran y salen los fraseos como si se hablara a sí mismo, en su soledad, entre el silencio y después pareciera el caminar de sus dedos por el mástil y la sutil percusión de Diassera, un paseo tonal, a compás de sus latidos.

Es el turno del chiclanero, Antonio Reyes: «Me voy a acordar de mi tierra un poquito por alegrías para todos ustedes». Despacito y a compás el cantaor gaditano nos transmite el sabor, el aire de este cante, masticando cada tercio y la guitarra de Morón nos dibuja la bahía, agua en calma y oleaje inesperado.

… que lo domine un querer yo no le critico a nadie, que porque a mi me ha dominao y no me he podio valer… Que con la luz del cigarro yo vi el camino… 

Seguiriya … mi hermana a la calle me echó… Con este macho, Reyes remata su cante y se agarra las tripas.

El protagonista de la noche nos regala el segundo sólo de guitarra por alegrías.

«Hoy el sentimiento es de agradecimiento desde mi discográfica hasta el que ha puesto este cable, agradecimiento a todo». Ahora un artista al que admiro mucho, Pitingo. Expresa y anuncia el guitarrista.

Y Pitingo se dirige al público: «Le conozco hace muchos años de cuando yo tenia el pelo negro.(Risas) Nunca me olvido de mis raíces, pa comer, pa dormir, pero también me gustan otras cosas. otras músicas, pero ante todo, ante todo, nací flamenco y moriré flamenco, Malagueña»

…por buscar la flor que amaba yo entré en el jardín de Venus…

«En verdad estoy nervioso, quiero estar a la altura por mis compañeros. Hace tiempo que no escuchaba tocar con esta armonía que es una alegría que una guitarra armonice la voz. Por eso ahora voy a hacer una canción, mucha salud y bendiciones pa tos».

… Ay ay ay ay cantaba ay ay ay ay gemía ay ay ay ay cantaba de pasión mortal moría…cucurrucucú paloma…

Sin más el maestro, Duquende. Hace la llamada el guitarrista al cuarto invitado de la noche.

La guitarra nos traslada a los cantes de levante y el primer ay de Duquende a la profundidad de la mina

… Si ves a la mare mía que la he dejao llorando…

El de Morón con sus notas nos toca-canta Ojos Verdes y Duquende estalla

… Se me partió la barrena yo le dije al compañero ya se siente las caenas… y este maestro del cante se retuerce en la silla.

Percusión y palmas por tangos …mira que flamenco soy, por donde quiera que voy… flamencura en la letra, en la voz y en la entrega. Juan Rafael Cortés Santiago Duquende entrega en cada tono, en cada quejío, en la espera, quietud, cuando lanza la voz, crea un mundo.

«Imposible no acordarme de Paco de Lucía estando tocando a Juan aquí hoy.  Soy afortunado también de estar aquí hoy, porque hace 50 o 60 años seria impensable que la guitarra tocara en un lugar como este. A mi padre y mi madre que están aquí hoy». El sevillano convierte su Granaína  en uno de los momentos de más emotividad de la noche.

Fin de fiesta con todos en las tablas de la Sinfónica, un cierre de lujo con un único culpable, Dani de Morón y su disco 21, ese número que dice él mismo, que le trae suerte y que también hace referencia a este siglo. Cantan Pitingo y Antonio Reyes por fiesta y la guitarra de Morón recoge uno a uno el sentimiento, las formas de decir cada uno el cante. Es entonces el turno de Rocío Márquez y coplea por bulerías, cierra el cuarteto el maestro, Duquende, evocando a otro maestro, Camarón …la vida, la vida, la vida es, es un pasatiempo, la vida, la vida es…

Begoña Castro para Flama
Fotografía: Manuel García

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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