Clinton, WikiLeaks y la ‘represión’ del flamenco en Sevilla (y su Bienal)
Hasta las más altas esferas de la política del primer país del mundo (como le gusta llamar a algunos periodistas a Estados Unidos, no sé en qué ámbito) ha llegado la normativa municipal del ayuntamiento de Sevilla en su lucha ‘contra’ el flamenco. El jefe de campaña de Hillary Clinton como candidata del Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos, John Podesta, recibió comunicados de WikiLeaks, reconocida web de filtraciones políticas dirigida por Julian Assange, en las que se habla de la persecución que «sufren» los flamencos en Sevilla, a través de un artículo en el medio digital Truth Out con el título “Represión del flamenco y resistencia en el sur de España”.
Esta situación se ha desatado dentro de la actual política municipal en Sevilla, y mayormente en la persecución que sufren algunas peñas flamencas por el ayuntamiento, como la legendaria Peña Torres Macarena durante los últimos años, al indicar que, por la ordenanza de ruido, se prohíben los espectáculos flamencosa partir de las 21 o 22 horas.
En la información que llegó al correo de John Podesta (podesta@law.georgetown.edu), y que ahora ha saltado a la luz por la filtración de Wikileaks, se cita que la UNESCO lo reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y este arte sigue creciendo por todo el mundo, mientras los políticos sevillanos (y algunos otros, como puede ocurrir en Málaga, que no permite música en directo) lo están arrinconando a través de normativas y legislaciones fuera de toda onda con lo que está aconteciendo con un arte que aporta más de 500 millones de euros al año, según datos de la Junta de Andalucía (2014).
Lo más curioso es que en la filtración se relaciona al flamenco con el ruido y con el botellón, obviando la riqueza intrínseca y derivada que aporta el flamenco a la cultura y al turismo en Sevilla en particular, y en Andalucía en general. Como es normal, esta lucha contra el flamenco en las peñas solo se entiende en esta tierra que lo vio nacer. Y para que llegue hasta la mismísima Hillary Clinton ya tiene el asunto que ser alarmante.
La Bienal de Sevilla también da la espalda al flamenco
Por supuesto, el espectáculo más importante del mundo del flamenco en Sevilla es la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, que curiosamente se vanagloria de ingresar alrededor de un millón de euros en la edición de 2016 (frente a los 864.287 euros de 2014; o sea, que el negocio marcha bien), y ensalza el nombre del flamenco en relación con Sevilla, pero que tiene al sector flamenco de base, como las peñas flamencas, revistas especializadas, artistas, etc. totalmente abandonado en un cajón (cerrado, por cierto). Es más, la Federación de Peñas Flamencas de Sevilla se ha quejado del maltrato sufrido y el ninguneo sufrido por el director de la Bienal de Sevilla, Cristóbal Ortega.
Esto puede servir como aviso tanto a la dirección del Instituto de la Cultura y las Artes de la Ciudad de Sevilla (ICAS), a la Bienal de Arte Flamenco y a la acelerada politización del flamenco dentro de un consistorio que no diferencia entre PSOE ni PP, que lo que está haciendo es machacar a los flamencos para vender entradas… ¿Pero que harán cuando maten a la gallina de los huevos de oro y a todo el corral (industria del flamenco)? Un caso similar podría ser construir toda la costa andaluza y después buscar el turismo de playas. La ambición no deja ver más allá, y estos políticos se olvidan de lo más importante: que cuando ellos se vayan, el flamenco seguirá… las playas no estoy tan seguro.
La política sevillana (porque no hay Cultura) debería ya de una vez tomar en cuenta a la opinión pública, a los aficionados, periodistas, críticos… y a los datos económicos que ellos mismos extraen, y pensar que es preocupante que toda esta información llegue al jefe de campaña de Hillary Clinton en 2014, según ha revelado ahora Wikileaks.
Isidoro Cascajo de la Barrera-Caro
Imagen de arriba tomada de una de las muchas ocasiones en la que la Policía Local de Sevilla ha precintado el templo del flamenco en Sevilla. Aquí una manifestación contra la «represión» del consistorio sevillano. Y debajo el vídeo grabado por Eduardo Montero El Moro y Juan Antonio Rodríguez Juano.





Durante muchos años he asistido a los espectáculos de la Peña Torres Macarena y no creo que el volumen moleste tanto, sin embargo muy cerca está el Auditorio y los espectáculos y el volumen del sonido sī que es mucho más alto y si que molesta.