Ballet Flamenco de Cádiz, sabor y color en el Festival de Jerez
Es el primer espectáculo del Ballet Flamenco de Cádiz y como es de Cádiz, el tema del sabor y el color, de la luz es fundamental. Y tuvo lugar el pasado 7 de marzo en el Villamarta dentro del Festival Flamenco de Jerez.
Tal vez los contraluces y colores vivos que se extrañaron un poco en el montaje de la Carmen de Gades para el Villamarta se rescataron aquí para dar brillo y textura de mar a coreografías frescas, bien bailadas, armónicas. Como el teatro se pone tan serio a veces, se agradece que exista “Cai”, con su risa y sus cadencias de ida y vuelta, su alegría, su sal.
Hubo un ligero retraso al comenzar la función y se nos explicó con un nudo en la garganta que un problema de salud a último momento impidió a Pilar Ogalla, una de los dos coreógrafos y la Directora Escénica , estar presente en el teatro, por lo que el elenco decidió no sólo no suspender, sino dedicar su trabajo a ella en su ausencia. El espectáculo debe continuar y cuando quienes se la deben jugar “ le echan papas” al asunto, el resultado no puede ser más que la belleza de los momentos fugaces , porque el teatro, la danza y la música son vivos y tal como en el jazz, suceden, simplemente suceden. O no. Y punto.
Como ballet, bien preparados, vestuarios bien elegidos, colores que recuerdan la capital gaditana…o el malecón de la Habana, si es el caso de una bella guajira. Varios cuadros recordaban acuarelas esfumadas y sin tiempo. Como quien tiene sed no sólo de agua, sino de vida y alegría, al espectador se le torna dulce y suave lo que es agradable de ver. Belleza y sabor de la Bahía. Humor y amor de la Caleta.
Paola Segura para Flama
Fotos: Tamara Pastora




