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‘Alma en Cuerdas’. Iniciación y consejos en la guitarra flamenca – Técnica II

26 enero, 2024

Una vez conocidas las bases de este instrumento y su procedencia, comenzaremos a dar los primeros pasos con él. En la guitarra flamenca existen diversas técnicas y que enumeraremos y detallaremos en esta entrega. Rasgueos Una de las técnicas más comunes dentro de la guitarra flamenca son los rasgueos, éstos se pueden ejecutar de varias maneras dependiendo del palo, la cadencia o gusto propio del guitarrista. Los rasgueos pueden ser de dos tipos, de tres o de cuatro dedos según la contundencia que le queramos dar al mismo. De tres dedos se ejecutarían apoyando el dedo pulgar en la sexta cuerda o bordón y dejando caer primero el anular, después el medio y finalmente el índice, recogiendo este último al final, ( sobre todo en palos como la bulería).

El rasgueo de cuatro dedos sería exactamente idéntico al anterior, únicamente empezando el rasgueo en vez de con el dedo anular con el dedo meñique, logrando de este modo un rasgueo más completo. Esta variedad de rasgueos depende mucho del gusto y sobre todo del palo que se esté ejecutando en ese momento, ya que hay guitarristas por ejemplo que el rasgueo de cuatro dedos no lo emplean casi nunca ya que se adaptan mucho mejor al de tres en todos los palos.

Prueba a practicar ambos con sordina, ( que más adelante te explicaré qué es y cómo se coloca ), e irás adaptando tu tipo de rasgueo ideal a tu modo de interpretar. Abanicos Por otro lado dentro de la modalidad de rasgueos nos encontraríamos con los abanicos, éstos normalmente se utilizan para las aperturas y cierres de un estilo y es fundamental aprenderlos y practicarlos bien ya que si la ejecución es correcta puedes darle una cadencia a tu toque muy flamenca. Los abanicos o rasgueos circulares se ejecutan casi igual que los rasgueos normales, con la diferencia que estos se realizan de manera circular, te explico como. El abanico puede ser de cuatro o de cinco dedos, en éstos se incluye el dedo pulgar, ya que es necesario para completarlo.

El abanico más común es el abanico de cuatro dedos, (como verás como en los anteriores los más comunes son los que menos dedos emplean), y comenzaría desde el bordón o sexta cuerda, pero en estos no apoyaríamos el dedo pulgar en la cuerda, sino que lo dejaríamos en el aire y bajaríamos el anular pasando por todas las cuerdas, después el medio, continuaría el índice y recogeríamos con el pulgar hacia arria, quedando un abanico circular. Cuando lo practiques observa tu mano derecha y observa que el movimiento cuando finaliza con el pulgar hacia arriba debe de hacer una especie de movimiento circular, ése es el correcto.

El abanico de cinco dedos “o mano completa”, es idénticamente igual al anterior, pero comenzando la bajada en vez de con el dedo anular con el meñique, también igual a los rasgueos convencionales. Pulgar y Alzapúas Continuando con la técnica más flamenca seguimos con el pulgar y las alzapúas, éstas son junto con los rasgueos la esencia más pura del flamenco y sello de la escuela de Jerez. Si escuchas las obras del maestro Paco Cepero, Moraito Chico o Parrila, verás que estos guitarristas llevan por bandera en su soniquete muy latente estas técnicas. La práctica del pulgar es relativamente sencilla, ya que simplemente es pulsar la cuerda entre la llema y la esquina de la uña del dedo dejando la mano caer de manera natural, sin forzarla. Cuanto más natural sea la caída menos implicaras una mala postura y el sonido será más limpio. También lo podrás ir practicando con sordina para ir cogiendo rapidez y soltura. Cuando ya introducimos una alzapúa se complica algo más, te explico cómo funciona. La alzapúa es muy flamenca y se trata de pisar y recoger sobre la misma cuerda con el dedo pulgar con cierta velocidad, logrando así una vibración en el sonido.

En la técnica de pulgar éste simplemente pisa la cuerda y reposa sobre la misma, en la alzapúa el pulgar pisa y recoge hacia arriba con la uña, hacia abajo con la llema y hacia arriba con la uña, todo el tiempo, también con cierta velocidad logrando así el sonido flamenco. Se suele emplear en palos como la bulería, los tangos o las alegrías, sobre todo en estilos festeros, aunque se puede introducir prácticamente en cualquier estilo siempre y cuando entre dentro del compás. Arpegios Abordando el principio con la técnica más flamenca seguimos con los arpegios, indispensables en cualquier composición.

Los arpegios son la música de la guitarra flamenca y los que hacen posible que cualquier composición cobre vida. Los arpegios se ejecutan con tres dedos, aquí sí no hay otras opciones, se emplean tres, índice, medio y anular. Los arpegios pueden ser normales, ( hacia abajo ), o dobles, ( hacia abajo recogiendo hacia arriba siguiendo el mismo recorrído ).

Los arpegios más básicos comienzan colocando la mano en una posición natural, apoyando el dedo pulgar en la sexta o quinta cuerda y el dedo índice en la tercera cuerda, el dedo medio en la segunda cuerda, y el dedo anular en la primera cuerda, una vez teniendo la posición correcta, sin mover la mano dobla primero el índice liberando la tercera cuerda y déjala sonar, después haz lo mismo con el dedo medio, y continúa con el anular; la mano en ningún momento se mueve, conserva su posición inicial. Éste sería el arpegio básico y se puede arpegiar en cualquiera de las seis cuerdas simplemente subiendo la mano.

El arpegio doble y necesario para la interpretación de cualquier palo flamenco es como el básico pero en vez de finalizarlo con el anular continuamos la secuencia recogiendo después el medio y el índice de nuevo, quedando así un arpegio completo y redondo. Si escuchas cualquier toque seguramente los puedas detectar, sobre todo en el toque por soleá es donde más claramente podrás oír el efecto de un arpegio doble. Trémolo Nos vamos al trémolo, ésta es la técnica más poética de la guitarra flamenca, ya que es la técnica que se emplea para crear las secuencias más bellas de una obra, te la explico. El trémolo es un arpegio sobre la misma cuerda, “generalmente sobre la primera”, comenzando con el índice, continuado del dedo medio, siguiendo con el anular, volviendo al medio y finalizando de nuevo con el índice, quedando así un trémolo redondo. Esta técnica, como el resto, hay que practicarla muy despacio, dedo por dedo y sin ninguna prisa, para ir logrando paulatinamente memoria y rapidez para que con el tiempo y la práctica la ejecución sea lo más fluida y nítida posible.

Como en los arpegios, el trémolo no es diferente y se puede emplear en cualquiera de las cuerdas dependiendo la interpretación, normalmente en las obras donde más podemos encontrar esta técnica suele ser en las granaínas, aunque se puede emplear en cualquier palo por derecho. Punteos Conociendo todas las técnicas anteriores nos vamos al virtuosismo y a la técnica más afamada por el púbico, sobre todo por el neófito, los picados o punteos.

Esta técnica es vital y sin ella no hubiesen sido posibles las composiciones más hermosas de la guitarra flamenca y que han perpetuado este instrumento en la historia de la música. Los podemos conocer en obras como “ Entre dos Aguas”, del maestro Paco de Lucía conocida internacionalmente. Los picados o punteos se desarrollan únicamente sobre dos dedos, el índice y el medio, éstos son los encargados de puntear cada cuerda.

Es muy importante en el estudio de esta técnica tratar de no repetir el mismo dedo, ya que éste es un error bastante común. Para su estudio yo personalmente recomiendo comenzar muy despacio, como en el resto de técnicas, apoyar el dedo pulgar en la sexta cuerda y puntear la primera cuerda con el dedo índice hasta que apoye sobre la segunda cuerda y continuar con el medio hasta que apoye sobre la segunda cuerda, de nuevo el índice, después el medio, así, en ese orden, muy despacio.

En una fase inicial cuando se está aprendiendo la técnica yo recomiendo estudiar la mano derecha al principio por separado, es decir, sin escalas, hasta que se haya integrado correctamente la secuencia del movimiento, una vez se haya practicado despacio y se haya interiorizado correctamente, ya podemos comenzar a practicar las técnicas de la mano derecha con escalas en la mano izquierda para ir sincronizando ambas manos.

Golpeos

Y por último, pero no menos importantes, tenemos los golpeos en la madera, éstos son la identidad de la guitarra flamenca y en la única que se utilizan. Los golpes en la madera se hacen para marcar el ritmo del palo y para darle ese aroma que solo en el Flamenco encontramos. Tenemos dos tipos de golpeos, el golpeo que se realiza con el dedo anular para finalizar un arpegio e ir marcando el ritmo, y el golpeo en la parte superior de la roseta de la guitarra cuando hemos finalizado una falseta, este último se ejecuta con el dedo medio, y es sencillamente un capón a la parte superior de la roseta. Por ello, en cualquier guitarra flamenca encontraras que éstas llevan alrededor de la caja armónica un protector transparente, que sirve para proteger la madera de los golpes y que no sufra daños. 

V.F. Escritor

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