Niño de Elche o el flamenco heterodoxo
Niño de Elche (Francisco Contreras, Elche -Alicante, 1985) es uno de esos flamencos atípicos que no duda en colaborar con la danza contemporánea: María Muñoz (en la pasada edición de Flamenco Empírico) o Guillermo Weickert (estrena en el Festival de Danza de Itálica en pocos días), o grupos como Pony Bravo, o los alicantinos SEIDAGASA.
Una visión del trabajo artístico como colectivo, experimental y en búsqueda de nuevos límites lo ha llevado ha colaborar con Santi Barber & Raúl Cantizano en el espectáculo VaconBacon, cantar las fuerzas, estrenado en la pasada Bienal de Flamenco de Sevilla, o con Pedro G. Romero, sin dejar de lado al bailaor Juan Carlos Lérida con 3er Acercamiento al cante que se presentará en Viena a finales de julio.
Sin embargo, Niño de Elche no duda en pasar por un tablao, una peña o musicalizar a poetas contemporáneos en proyectos como Los Flamencos y sus Cantes Tóxicos o Voces del Extremo, mientras se lanza a la puesta en marcha Sí, a Miguel Hernández desde una perspectiva bastante alejada de la norma.
Su gusto por el cante y su capacidad para tocar la guitarra no podrían entenderse sin echar un ojo a su trayectoria dentro de los cánones del flamenco tradicional, ganador de concursos como los de Manlleu, Las Minas o Calasparra; ha recorrido escenarios, festivales, tablaos y peñas de medio mundo de forma profesional desde los 16 años. Su primer disco Mis primeros llantos (Dienc, 2007) repasa los palos flamencos como un cumplir con las raíces de lo aprendido, algo que rompe en sus posteriores trabajos y colaboraciones implicándose en distintos proyectos que van de lo performático a lo escénico.
En junio presentó Sí, a Miguel Hernández una propuesta colectiva donde colaboran una cantidad considerable de músicos, poetas y creadores. Un disco producido y autoeditado por el cantaor en formato CD + periódico de 16 páginas a todo color. Incluye 9 poemas musicalizados por Niño de Elche, acompañados de un texto biográfico cedido por José Luis Ferris, biógrafo del poeta, y puesto en las voces de artistas como Marcos Ana, Manuel Gerena, Ortiz Nuevo, Pablo Guerrero o Amancio Prada, entre otros. Un recorrido sonoro por una selección que incluye la colaboración con El Chojín en el tema Elegía y que recorre milongas funerales, soleares o peteneras pasadas por el filtro del arte sonoro, doom metal o los ritmos latinos en una interpretación muy personal y, al mismo tiempo, coloreada por músicos de la talla de Raúl Cantizano, Antonio Montiel, Andrés Marín o Llorenç Barber.
Un “dispositivo híbrido entre la producción sonora, comunicativa y artística”, comenta Santiago Barber, encargado de la dirección artística, en la publicación que acompaña al CD y que busca remezclar al poeta desde una selección de poetas contemporáneos como Jesús Lizano, Jorge Riechman, Antonio Orihuela o Isabel Pérez Montalbán; diferentes artículos relacionados con el poeta de Orihuela y aportados por nombres como Santiago Barber, Pedro G. Romero, Fernando González Lucini o Pedro Jiménez (ZEMOS98), así como una selección de entrevistas realizadas por el propio Niño de Elche para enmarcar algunos de los aspectos fundamentales en la realidad que vivió Miguel Hernández desde un prisma histórico y contemporáneo.
Telegrama comunicación




La creación en cualquier campo y particularmente en el extenso mundo flamenco nace, según pienso yo, del conocimiento exhaustivo de todo el patrimonio anterior. A partir de ahí, la personalidad de cada artista debe de estar presente, sus inquietudes, sus tendencias musicales.
Al flamenco de hoy le falta el sentimiento de la experiencia: no se puede cantar bien por siguiriyas o cantes de levante llevando una vida regalada. Por eso, la renovación del flamenco ha de basarse en las temáticas actuales. La armonía entre el flamenco y la poesía siempre será bienvenida: ambos en su levedad temporal expresan un extenso mundo de sensaciones.
Hay personas que escogen una senda para desarrollar su arte, los artistas.
Hay artistas que una vez en la senda sienten la faltan de anchura para plantear su camino.
Es entonces cuando las necesitadas huellas de todos los caminos practicados acaban trazando un solo recorrido, el de sus vidas artísticas.
He ahí, los caminos artísticos abiertos por Francisco Contreras: van trazando su recorrido auténtico.