05/06/2012. Jerónimo Roldán (socio de la peña)

Por fin se ha conseguido,  por  fin se ha derribado uno de los bastiones flamencos que quedaban en Sevilla.  Por fin se ha demostrado que el flamenco es solo ruido, tal como indica la denuncia que obra en poder de la Peña. Torres macarena ha sido clausurada por Medio Ambiente esta aciaga noche que quedara como una de las más negra, de la historia del flamenco en nuestra ciudad.

Si levantara la cabeza tantos y tantos flamencos orgullosos de una peña emblemática  como esta, seguro que no lo creerían. Una entidad que fue bautizada por Antonio Mairena. Que fue cuna de la Federación de Peñas y  después  pario a la propia Confederación Andaluza, que desde el año pasado lleva con orgullo la Medalla de Andalucía. Que le dio a Sevilla la Bienal del Flamenco que tanto renombre le da a esta nuestra ciudad, ha sido aniquilada por el empecinamiento de unos vecinos que solo llevan cuatro días viviendo en el barrio. Han clausurado un centro de cultura flamenca con más de  38 años de existencia, que ha mostrado nuestro arte a miles y miles de visitantes foráneos. Que ha servido para rodar películas, que ha sido motivos de reportajes de la BBC, de la TV alemana, francesa, japonesa y de casi todas las televisiones de los países amigos del flamenco. Que actualmente tiene tres talleres del Distrito Macarena dando cursos de Flamenco, y que en ella ha formados a cientos de flamencos de todo tipo,Esta es la verdad de un arte que poseemos  de forma milagrosa, pero que desgraciadamente solo lo queremos en los grandes espacios donde podemos lucirnos. Que penosamente ni el pueblo,  ni sus dirigentes tienen la menor sensibilidad para con el, puesto que no cuidan su base.

Desde nuestra indignación como un colectivo que ha sido humillado por un grupo de persona,  recabamos la ayuda de todos los flamencos de corazón para que esta ignominia no sigua hacia adelante. Por muchas razones que les atienda,  un grupo de personas no pueden  derribar un acerbo cultural de tanto valor. Los flamencos somos gente de paz, pero no podemos soportar semejante atropello. ¿Como se puede justificar actos de este tipo ante la UNESCO que nos ha declarado Patrimonio de la Humanidad, y que entre sus exigencias para declararnos,  esta la protección de este bien por las Administraciones solicitantes?