Me encanta el flamenco desde que tengo uso de razón. Precisamente en Buenos Aires (Argentina) lo he escuchado mucho. También en España, en Sevilla. Donde la gente me guiaba y me decía: vas a escuchar flamenco verdadero. En Sevilla, Granada y en toda Andalucía. Tengo grandes recuerdos, muy emocionantes, que me hacen afirmarme en esta propuesta artística maravillosa. Ocurre como con el tango, hay cosas que son verdaderas y otras que no. Y aquí necesito gente, o surgen espontáneamente; necesitas una guía que te separe de lo artificial, para buscar lo profundo del flamenco. Y hay personas que agradezco que me hallan dado a conocer este arte.
No he tenido relación espacial con ningún artista. Soy muy amigo de Juan Diego (actor), una persona muy conocedora del flamenco. Son situaciones o circunstancias que me han llevado al enamoramiento que tengo del flamenco.
En cuanto a artistas, Camarón. ¿Qué te puedo decir? Me viene inmediatamente a la mente como un fantasma.