La Hermandad de los Gitanos de Utrera (Sevilla) se funda en 1956, y al año siguiente es la primera vez que sale a la calle en Semana Santa. A raíz de esta efeméride, sin que nadie pudiera imaginárselo, estaban presenciando el nacimiento de una nueva era para el flamenco: los festivales de verano al aire libre. Sin ningún tipo de pretensión, decidieron celebrarlo el 15 de mayo del 57.

Y como los hermanos eran todos gitanos y flamencos, pues la comida del potaje de frijones – acompañados de vino tinto – acabó en fiesta. Entre los asistentes, podemos destacar El Perrate, Gaspar de Utrera, Diego del Gastor… el primer festival flamenco del que se tiene conocimiento. No lo sabían ni ellos mismos.
A partir de aquí, y ‘ayudado’ por la denominada ‘decadencia’ de la Ópera Flamenca (1920-1955), los festivales se convierten en elementos fundamentales de la historia de esta música a partir de la década de los sesenta. Así, se crea una nueva estética y otro formato de espectáculos de cante, baile y toque, organizados por organismos oficiales y por entidades culturales y recreativas, destacando las peñas flamencas, y capitaneados en gran parte por Antonio Mairena.

Su objetivo fue difundir el arte andaluz, revalorizando la música flamenca. Desde Utrera se extendió a gran parte de Andalucía, para continuar por Murcia, Madrid, Cataluña… (hasta llegar a infinidad de países de todo el mundo). Los festivales de verano han permitido el acercamiento del flamenco a un público muy numeroso, por lo que también sirvieron de promoción del flamenco (y de los artistas) para personas que, de otra forma, no se hubieran ‘arrimado’ a la intimidad de las peñas; y, por lo tanto, no sería la fiesta que significa hoy día un festival en cada pueblo o ciudad todos los veranos.

El nuevo modelo se perpetuó, y tras el Potaje Gitano, un gran número de pueblos y ciudades andaluzas (hablamos de los orígenes) secundaron la fórmula, entre otros: Almería, Arcos de la Frontera, Jerez, Ceuta (Cádiz), Puente Genil, Montilla (Córdoba), Ogíjares, Salobreña (Granada), Moguer (Huelva), Porcuna, Pegalajar, Martos (Jaén), Casabermeja, Ronda, Ojén (Málaga), Mairena del Alcor, Morón, Lebrija, Marchena, La Puebla de Cazalla y Dos Hermanas (Sevilla).